Crece el uso de vapeadores en adolescentes y alertan por riesgos para la salud
La campaña de detección realizada por el centro médico Luccau alcanzó la totalidad de muestras previstas y registró una fuerte participación de la comunidad, en una actividad preventiva que no se realizaba desde hace dos años.

La directora de la institución, Alicia Mazzei, explicó que la convocatoria se ajustó a la capacidad operativa del centro. “Pensábamos en 50 muestras y fueron las que pudimos realizar. La gente se acercó todos los días, sacó turno y participó con mucho interés”, señaló. Las muestras ya se encuentran en análisis en el Laboratorio San Jorge.
Mazzei destacó que la respuesta fue superior a ediciones anteriores y atribuyó el aumento del interés a una mayor difusión de contenidos vinculados a la prevención en salud. En ese sentido, remarcó también un incremento en la demanda de controles generales, no solo oncológicos, sino también de enfermedades crónicas como diabetes e hipertensión.
La profesional confirmó además la continuidad de programas de chequeo integral, como el “Chequéate masculino”, que comenzará el 16 de mayo y está destinado a hombres mayores de 18 años, con estudios clínicos, laboratorio, electrocardiograma y evaluación urológica.
En paralelo, durante mayo se desarrollará la campaña “Chau Pucho”, orientada a la cesación tabáquica, con encuentros grupales semanales y participación gratuita. La iniciativa incluye tanto a fumadores de cigarrillos tradicionales como a usuarios de vapeadores.
En este punto, Mazzei advirtió sobre el uso creciente de cigarrillos electrónicos. Señaló que el 35,5% de los estudiantes de secundaria ya consume estos dispositivos y alertó sobre sus posibles riesgos. “El vapeador es más dañino que el cigarrillo”, afirmó, al advertir que contienen nicotina y pueden generar mayor dependencia, además de impactos en la salud pulmonar.
Desde organizaciones de salud también se insiste en que estos dispositivos no son inocuos y pueden estar asociados a enfermedades pulmonares, problemas cardiovasculares y otros riesgos. Además, remarcan que, a diferencia del tabaco tradicional, los vapeadores no tributan con la misma carga impositiva.
