El sueño de acceder a una vivienda propia en Río Grande requiere actualmente una inversión que puede superar los 150 mil dólares, dependiendo de las características de la construcción. Los costos de materiales, mano de obra, sistemas de calefacción y terminaciones determinan diferencias importantes entre un proyecto y otro. A este escenario se suma una menor actividad en el sector, que atraviesa un período de retracción respecto de años anteriores.
El arquitecto Simón Thomson explicó que construir una vivienda completamente terminada tiene un costo estimado de entre 1.100 y 1.700 dólares por metro cuadrado. Estos valores contemplan una casa en condiciones de ser habitada, con instalaciones, revestimientos y equipamiento básico finalizados. Sin embargo, el presupuesto puede modificarse considerablemente según las decisiones que tome cada familia durante la planificación.
Cuánto dinero se necesita para construir una vivienda
Tomando como referencia los valores mencionados por el profesional, el costo aproximado de una construcción en Río Grande presenta las siguientes diferencias según su superficie:
| Superficie | Costo mínimo | Costo máximo |
|---|---|---|
| 50 m² | US$55.000 | US$85.000 |
| 70 m² | US$77.000 | US$119.000 |
| 80 m² | US$88.000 | US$136.000 |
| 100 m² | US$110.000 | US$170.000 |
| 120 m² | US$132.000 | US$204.000 |
Estas cifras corresponden exclusivamente a la construcción y no incluyen la compra del terreno. Tampoco representan presupuestos definitivos, ya que cada proyecto requiere evaluar las condiciones del lote, los materiales seleccionados y las particularidades del diseño. En consecuencia, dos viviendas de idéntica superficie pueden demandar inversiones muy diferentes.
Thomson señaló que los trabajos desarrollados habitualmente por su estudio se ubican entre los 1.400 y 1.700 dólares por metro cuadrado. Esta franja responde a la incorporación de sistemas de calefacción por radiadores, revestimientos de mayor calidad, pisos y mobiliario. No obstante, aclaró que existen alternativas para reducir los costos mediante la elección de materiales y terminaciones más económicas.
El clima fueguino también influye en el presupuesto
Construir en Río Grande implica considerar condiciones particulares que no siempre aparecen en proyectos de otras regiones del país. La orientación de la vivienda, el aprovechamiento de la luz solar y la exposición a los fuertes vientos son aspectos que deben resolverse desde las primeras etapas. Estas decisiones influyen tanto en el desarrollo de la obra como en el consumo energético y el mantenimiento posterior.
El período más conveniente para iniciar trabajos de construcción se extiende generalmente desde septiembre hasta marzo o abril. Durante esos meses se busca avanzar con las fundaciones, estructuras y cerramientos exteriores antes de la llegada de las temperaturas más bajas. Una vez protegida la vivienda de las condiciones climáticas, las tareas interiores pueden continuar durante el invierno.
Otro factor que incide en el costo son las exigencias estructurales establecidas por las reglamentaciones antisísmicas municipales. Estas disposiciones requieren cálculos específicos para garantizar las condiciones de seguridad de las edificaciones. Su cumplimiento forma parte de la planificación técnica y puede representar una inversión adicional dentro del presupuesto general.
Qué buscan actualmente las familias fueguinas
Las preferencias de quienes proyectan construir una vivienda también cambiaron con el paso del tiempo. Según explicó Thomson, actualmente existe un mayor interés por espacios funcionales, sistemas de calefacción eficientes y materiales que requieran menos mantenimiento. La intención es realizar una inversión inicial que permita evitar gastos frecuentes de reparación en los años siguientes.
Entre los elementos que suelen incorporarse aparecen sistemas de seguridad, cámaras, alarmas y equipamientos de mayor confort. En proyectos particulares también se solicitan jacuzzis o ascensores, aunque estas prestaciones corresponden a construcciones con presupuestos más elevados. La selección de estos componentes puede modificar significativamente el valor final por metro cuadrado.
En cuanto a la estética, continúa presente la influencia de la arquitectura tradicional fueguina, especialmente mediante la utilización de chapa y madera. Actualmente existen materiales que permiten conservar esa apariencia con nuevas prestaciones y menores necesidades de conservación. Esta combinación busca mantener una identidad constructiva característica de la región sin dejar de incorporar soluciones modernas.
La construcción atraviesa una etapa de menor actividad
Más allá de los costos, el arquitecto describió una reducción importante en la cantidad de obras que se desarrollan actualmente en Río Grande. Recordó que entre 2007 y 2015 o 2016 el movimiento del sector era considerablemente mayor, con numerosos proyectos ejecutándose de manera simultánea. En aquel período, su estudio llegó a trabajar en 14 a 16 construcciones al mismo tiempo.
La situación actual presenta un escenario diferente, con menos proyectos y una actividad que, según el profesional, se encuentra por debajo de aquellos años de crecimiento. Esta disminución refleja las dificultades que atraviesa el sector de la construcción y las limitaciones económicas que enfrentan quienes desean iniciar una vivienda. A pesar de ello, Thomson expresó expectativas de una recuperación futura.
De esta manera, construir una casa propia en Río Grande continúa siendo una inversión considerable que exige planificación financiera y técnica. La posibilidad de ejecutar las obras por etapas aparece como una alternativa para quienes necesitan distribuir los gastos a lo largo del tiempo. Sin embargo, los valores actuales muestran que una vivienda familiar de 100 metros cuadrados, completamente terminada y sin incluir el terreno, puede demandar entre 110 mil y 170 mil dólares.

