Comercio en crisis: el gremio advierte que ya hubo 95 despidos durante 2026

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El sector comercial de Río Grande atraviesa un escenario cada vez más complejo, marcado por la reducción de personal, el retroceso de las ventas y la incertidumbre sobre la continuidad de numerosos puestos laborales. Desde el Centro de Empleados de Comercio advirtieron que el proceso de ajuste continúa y que las perspectivas para los próximos meses no muestran señales de recuperación.

El secretario General del gremio que nuclea a los trabajadores mercantiles de Río Grande y Tolhuin, Daniel Rivarola, confirmó que durante las últimas jornadas se produjeron nuevas desvinculaciones en distintos establecimientos de la ciudad.

Uno de los casos señalados por el dirigente corresponde a La Anónima. Según explicó, la empresa volvió a reducir su dotación de personal. “En el día de hoy tomamos conocimiento de 5 despidos nuevos en La Anónima que se suman a los 5 de la semana pasada”, indicó.

Sin embargo, Rivarola remarcó que el problema excede ampliamente a una cadena de supermercados y alcanza a comercios de diferentes dimensiones. De acuerdo con los registros que maneja el sindicato, desde comienzos del año la cantidad de trabajadores que perdieron su empleo dentro de la actividad mercantil ya llegó a 95.

“El resto de las empresas siguen en la misma línea, alcanzando a los 95 trabajadores en lo que va del 2026”, sostuvo el referente sindical, quien además expresó su preocupación por la posibilidad de que las bajas laborales continúen. “Estamos convencidos que esto no termina aquí”, alertó.

Para el gremio, una de las principales causas detrás de esta situación es el fuerte debilitamiento del consumo. La pérdida de capacidad de compra de los hogares fueguinos impacta directamente sobre las ventas y obliga a numerosas firmas a revisar costos, estructuras y planteles de trabajadores.

Rivarola también vinculó la crisis comercial con las dificultades que atraviesa el sector industrial de Tierra del Fuego. En una economía como la de Río Grande, donde buena parte de la actividad comercial depende de los ingresos generados por las fábricas, cualquier retroceso del empleo industrial termina repercutiendo sobre otros sectores.

“La retracción del consumo, la falta de nuevos salarios en el sector industrial y la inestabilidad de los que aún existen, hace que peligre todo lo que depende de esos salarios”, manifestó.

El dirigente mercantil consideró además que, mientras no exista una recuperación de la producción y del poder adquisitivo, será difícil modificar el escenario actual. Desde su perspectiva, la solución requiere un cambio profundo en las políticas económicas nacionales que permita volver a fortalecer el mercado interno.

Al referirse al futuro inmediato, Rivarola fue contundente y planteó una definición de fuerte contenido político: “No hay un futuro cierto si no cambiamos de gobierno por uno que apueste a la producción nacional”.