Comenzó el invierno astronómico: por qué el solsticio marca el día más corto del año
El invierno astronómico comenzó oficialmente este 21 de junio en el hemisferio sur con la llegada del solsticio de invierno, un fenómeno que marca el día con menos horas de luz solar y la noche más larga del año.

Según informó el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), el evento ocurrió a las 05:24 (hora oficial argentina) y señala el inicio de una nueva estación, caracterizada por jornadas más cortas, temperaturas más bajas y una menor incidencia de los rayos solares.
El fenómeno se produce debido a la inclinación del eje terrestre y a la posición que ocupa la Tierra en su órbita alrededor del Sol. Durante el solsticio, el Sol alcanza su máxima inclinación hacia el norte respecto del ecuador terrestre y se ubica directamente sobre el Trópico de Cáncer, lo que provoca que el hemisferio sur reciba menos horas de iluminación.
Como consecuencia, este 21 de junio se registró la jornada más breve del año en esta parte del planeta, mientras que las noches alcanzaron su máxima duración anual.
Los especialistas explican que los solsticios son eventos astronómicos que marcan el comienzo del invierno y del verano, mientras que los equinoccios señalan el inicio del otoño y la primavera.
El próximo equinoccio ocurrirá el 22 de septiembre y dará paso a la primavera en el hemisferio sur. Durante ese fenómeno, el Sol se ubicará sobre el ecuador terrestre y la duración del día y la noche será prácticamente igual en gran parte del planeta.
Aunque suele creerse que las estaciones están determinadas por la distancia entre la Tierra y el Sol, los especialistas remarcan que el principal factor es la inclinación del eje terrestre, que alcanza los 23,5 grados respecto al plano orbital.
De hecho, la Tierra se encuentra más cerca del Sol durante el perihelio, que ocurre a comienzos de enero, y más alejada durante el afelio, que tiene lugar en julio. Sin embargo, esas variaciones de distancia son relativamente pequeñas y no son las responsables de los cambios estacionales.
El inicio del invierno astronómico representa así un punto clave dentro del ciclo anual del planeta y marca el comienzo de una etapa en la que los días comenzarán lentamente a recuperar minutos de luz a medida que avance la estación.

