Celebración mundial del libro: una fecha para reflexionar sobre la lectura y sus transformaciones
Cada 23 de abril se conmemora a nivel global el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, una fecha establecida por la UNESCO en 1995 con el fin de promover la lectura, proteger la propiedad intelectual y rendir homenaje a tres íconos de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Garcilaso de la Vega, quienes comparten simbólicamente la misma fecha de fallecimiento.
Desde entonces, esta jornada se ha convertido en una oportunidad para reflexionar sobre el valor del libro en la formación del pensamiento crítico, la construcción de ciudadanía y el fortalecimiento de vínculos sociales. Leer no solo nos conecta con otras realidades, sino que también estimula la imaginación, desarrolla la empatía y habilita espacios de introspección y crecimiento personal.
En Argentina, la plataforma Buscalibre—una de las librerías online más importantes de la región—publicó un informe donde se destaca que la demanda de libros ha crecido un 50% en lo que va del 2025, en comparación con el año anterior. Este crecimiento se traduce en más de 400.000 libros vendidos en el país en tan solo unos meses.
Los géneros más populares actualmente entre los lectores argentinos son variados. Se destacan las novelas de ciencia ficción, policiales, románticas juveniles y aquellas que abordan temas de salud mental y bienestar. También crece el interés por las biografías y memorias, especialmente aquellas de personalidades influyentes de la política, la ciencia y el espectáculo.
Aunque las plataformas digitales han ganado terreno, el libro en papel sigue siendo el favorito de los lectores locales. De hecho, solo el 5% de las ventas registradas por Buscalibre corresponde a formatos digitales, lo que reafirma el apego por la lectura tradicional y el valor del objeto físico como parte de la experiencia lectora.
“Leer nos hace libres”, aseguran desde distintos sectores del ámbito cultural y educativo. Y para garantizar esa libertad, el acceso a los libros debe ser considerado un derecho. En este sentido, los mediadores de lectura—docentes, bibliotecarios y promotores culturales—cumplen un rol central al acercar los textos a las personas y construir puentes entre las palabras y la vida cotidiana.
Como cierre, la plataforma compartió el listado de los libros más vendidos en Argentina en lo que va del año, encabezado por Alas de ónix de Rebecca Yarros, seguido por títulos como Amanecer en la cosecha de Suzanne Collins y Una corte de niebla y furia de Sarah J. Maas. En el top también figuran clásicos contemporáneos como El duelo de Gabriel Rolón y El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.
En una era cada vez más digital, el Día del Libro nos recuerda la importancia de detenernos, abrir un libro y permitir que las historias transformen nuestra forma de ver el mundo.
