Franco Guereta, asesor técnico de la Federación Canábica de Tierra del Fuego, destacó la creación de una licencia de ARICCAME para semillas, plantines y esquejes con fines medicinales. También cuestionó demoras administrativas y pidió avanzar con la reglamentación provincial para garantizar el acceso de los pacientes.

Río Grande, 22 de agosto de 2026.- El sector del cannabis medicinal atraviesa una nueva etapa regulatoria a nivel nacional. La Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME) habilitó un régimen especial para otorgar licencias vinculadas a los llamados órganos de propagación de Cannabis sativa L. con fines medicinales: semillas, plantines y esquejes. La medida fue formalizada mediante la Resolución 41/2026 y estará vigente hasta el 1 de marzo de 2027.
En diálogo con una emisora local, Franco Guereta, asesor técnico de la Federación Canábica de Tierra del Fuego y de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UTN Facultad Regional Tierra del Fuego, consideró que se trata de un avance esperado durante años, aunque advirtió que todavía persisten obstáculos para quienes desarrollan actividades vinculadas al sector.
La nueva licencia permite desarrollar actividades relacionadas con la obtención, conservación, multiplicación, almacenamiento, transporte, provisión y comercialización de semillas, plantines y esquejes, pero no habilita por sí misma la producción o comercialización de flores, biomasa floral ni otros productos derivados.
Un reclamo que llevaba dos años
Guereta explicó que durante aproximadamente dos años el sector atravesó un escenario de incertidumbre debido a los requisitos regulatorios vinculados al Instituto Nacional de Semillas (INASE).
Según señaló, operadores que ya desarrollaban actividades vinculadas a semillas y plantines tuvieron que trabajar bajo prórrogas mientras aguardaban la normativa específica de ARICCAME.
La creación de esta licencia permite avanzar en la adecuación regulatoria. Sin embargo, el régimen tiene un alcance limitado: pueden solicitarlo personas humanas o jurídicas que acrediten antecedentes registrales vigentes vinculados a la actividad previos a la publicación de la normativa.
“Es algo totalmente positivo”, sostuvo Guereta, aunque remarcó que por ahora no se abre la posibilidad de que nuevos actores comiencen la actividad desde cero.
Una licencia que no reemplaza los permisos del INASE
Uno de los puntos que genera preocupación en el sector es que la licencia de ARICCAME no sustituye las autorizaciones y requisitos de otros organismos.
La propia Resolución 41/2026 establece que los licenciatarios deben continuar cumpliendo con las obligaciones correspondientes ante INASE, SENASA, el Ministerio de Salud y otros organismos con competencia.
Guereta cuestionó que, en algunos casos, productores que obtuvieron la nueva licencia se encontrarían con nuevos requerimientos al momento de gestionar sus autorizaciones ante INASE.
“Es como que avanzamos y retrocedemos”, resumió, y planteó la necesidad de una mayor coordinación entre los organismos estatales.
La normativa nacional, de hecho, establece que ARICCAME e INASE deben articular sus competencias en materia de semillas y órganos de propagación.
“El cannabis llegó para quedarse”
Para Guereta, el proceso de regulación del cannabis medicinal logró atravesar los distintos cambios de gobierno y se consolidó como una política que cuenta con una comunidad organizada detrás.
Pacientes, cultivadores, profesionales de la salud, universidades, empresas y organizaciones del sector forman, según describió, un ecosistema que ha trabajado tanto mediante la participación pública como a través de herramientas judiciales para defender los derechos adquiridos.
En ese sentido, sostuvo que la continuidad del REPROCANN demuestra que el cannabis medicinal mantiene presencia dentro de las políticas públicas nacionales.
El objetivo, afirmó, es que el acceso pueda ampliarse progresivamente y alcanzar a las personas que necesitan cannabis medicinal para mejorar su calidad de vida.
El reclamo ahora mira a Tierra del Fuego
En el ámbito provincial, Guereta señaló que existen avances en materia productiva a través de un programa impulsado por el Ministerio de Producción, orientado a implementar buenas prácticas entre cultivadores y con participación de universidades y del CONICET como apoyo técnico.
Según explicó, se realizaron reuniones de trabajo y existe expectativa respecto del potencial productivo de la iniciativa.
El principal reclamo, en cambio, está puesto sobre el área de salud.
Guereta señaló que el Consejo Consultivo Honorario debía reunirse durante la segunda quincena de agosto, pero al momento de la entrevista todavía no se había recibido la convocatoria.
El objetivo de estas reuniones es avanzar hacia la puesta en funcionamiento del registro provincial, una herramienta que el sector considera fundamental para ampliar el acceso de pacientes que actualmente encuentran obstáculos reglamentarios.
“Los tiempos de la administración pública no son los tiempos de la sociedad”, sostuvo.
Expectativa de avances antes de fin de año
A pesar de las demoras, el referente cannábico se mostró esperanzado respecto de que la situación pueda resolverse antes de finalizar 2026.
También destacó el trabajo que realiza actualmente el Programa Provincial de Cannabis Medicinal, cuyos equipos atienden pacientes en las tres ciudades de la provincia.
Para Guereta, el desafío es fortalecer ese trabajo y lograr que el sistema de salud avance en conjunto con la regulación productiva.
La comunidad canábica prepara nuevas actividades
La Federación Canábica de Tierra del Fuego analiza la realización de nuevos ciclos de charlas y actividades de difusión, aunque Guereta explicó que prefieren esperar avances concretos en la reglamentación provincial para que esos encuentros puedan brindar información y herramientas útiles a la comunidad.
Además, anticipó la reorganización de una cámara vinculada al sector comercial y empresarial, que reúne a grow shops, productores de genética, proveedores de insumos, elaboradores de aceites y organizadores de eventos, entre otros actores.
La intención es relanzar su comisión directiva durante octubre y volver a incorporar este espacio al ecosistema cannábico fueguino.
“Cuando uno se organiza y trabaja en conjunto, las cosas se logran”
Hacia el final de la entrevista, Guereta dejó un mensaje dirigido especialmente a los pacientes y a la comunidad.
Sostuvo que el proceso demuestra que la organización colectiva permite sostener derechos y avanzar, aunque los resultados muchas veces no lleguen en los tiempos esperados.
“Una planta lleva su tiempo y la vida misma también”, reflexionó.
Mientras tanto, el sector continúa reclamando coordinación entre organismos, avances en la reglamentación provincial y un sistema que permita que quienes necesitan cannabis medicinal puedan acceder de manera segura, regulada y legal.
La nueva licencia de ARICCAME representa un paso concreto en materia de regulación de semillas, plantines y esquejes, pero el desafío ahora será lograr que ese avance se traduzca en reglas claras y mayor accesibilidad para pacientes y actores del sector.

