Camuzzi: firmaron un nuevo convenio tras casi 30 años y reclaman más personal

Compartir esta nota

El nuevo Convenio Colectivo de Trabajo para los trabajadores de Camuzzi en la Patagonia Sur permitió actualizar un acuerdo que llevaba casi tres décadas sin renovarse. Sin embargo, desde el STIGAS advirtieron que siguen pendientes demandas vinculadas con la falta de personal, el reconocimiento de las tareas de riesgo y una mayor participación de los empleados en los resultados económicos del sector.

Horacio Correa, secretario general del STIGAS Patagonia Sur, explicó que la decisión de avanzar con la firma tuvo como objetivo central preservar las condiciones laborales conquistadas. “Si bien no tiene mejoras sustanciales”, reconoció, valoró que se haya logrado incorporar un nuevo convenio para quienes se desempeñan en la compañía.

Según planteó el dirigente, el gremio buscó evitar que los cambios en materia laboral impulsados por el Gobierno nacional dejaran expuestos los beneficios acumulados durante años. En ese sentido, resumió la prioridad de la negociación: “Nos aseguramos esto que tenemos hasta ahora, de no perderlo”. La preocupación sindical, señaló, era que la empresa pretendiera discutir nuevamente desde cero las condiciones de trabajo.

Correa sostuvo que las conversaciones se extendieron durante mucho tiempo sin alcanzar el resultado que esperaban los trabajadores. Recordó que las dificultades para acordar persistieron tanto en etapas en las que la compañía argumentaba falta de ganancias como en períodos de mejores resultados. Por eso, consideró que la firma representa un resguardo, aunque no satisface todas las aspiraciones del sector.

Uno de los problemas que destacó fue la reducción de las dotaciones y sus consecuencias sobre quienes continúan en actividad. “Cada vez hay menos gente, gente que se jubila o se va, no la restituyen”, afirmó. De acuerdo con su descripción, esa situación incrementa la presión laboral y dificulta la prestación de tareas en algunos sectores.

El sindicalista también cuestionó que esa disminución pueda explicarse únicamente por la incorporación de tecnología. Señaló que el transporte y la distribución de gas mantienen un componente operativo que requiere personal, por lo que insistió en la necesidad de cubrir las vacantes.

A ese reclamo sumó el pedido de una compensación acorde con la experiencia y la responsabilidad de los empleados. “No estamos pidiendo que nos regalen nada”, expresó Correa, quien reclamó que las empresas reconozcan los conocimientos del personal y los riesgos propios de la actividad.

El titular del STIGAS aseguró, además, que el crecimiento económico de las compañías energéticas no se tradujo en mejoras equivalentes para sus trabajadores. También manifestó dificultades para obtener respuestas de las autoridades laborales cuando el gremio presenta sus planteos: “No tenemos mucho apoyo de ningún lado”.

En cuanto a la perspectiva del sector, Correa consideró que una eventual extensión de las concesiones por otros 20 años ofrecería a las empresas un horizonte favorable para su desarrollo. Frente a ese escenario, insistió en que todavía falta un reconocimiento económico para quienes sostienen diariamente el servicio.