Sostener los operativos de búsqueda y rescate en los senderos de Ushuaia demanda recursos que pocas veces se recuperan. La renovación del equipamiento, la movilización de vehículos y la participación de personal forman parte de un esfuerzo que involucra a distintas instituciones. Frente a esa situación, Defensa Civil busca avanzar en un mecanismo que permita recuperar gastos y reinvertirlos en la capacidad de respuesta de la Comisión de Auxilio.
El subdirector de Defensa Civil municipal, Walter Ruano, explicó que en los últimos años solo lograron cobrar una intervención, correspondiente a una persona que tenía seguro. “Se pudo gestionar a través del Club Andino, con una persona que contaba con seguro. Llevó más de un año poder cobrarlo”, detalló. El dinero obtenido se utilizó para comprar elementos de uso compartido entre las organizaciones que integran los rescates.
La propuesta apunta a contar con recursos para mantener un inventario común y reemplazar los materiales que se deterioran con cada salida. Entre ellos se encuentran sogas, equipos de comunicación y dispositivos de anclaje, indispensables para trabajar en terrenos de difícil acceso. Según indicó Ruano, la finalidad es que lo recuperado beneficie al conjunto de las instituciones participantes.
En ese marco, el funcionario señaló que la legislación provincial contempla seguros para actividades en zonas agrestes y la posibilidad de que los fondos recuperados por las intervenciones regresen al sistema de auxilio. El desafío, explicó, pasa por instrumentar un mecanismo que permita concretar ese recupero, especialmente en los procedimientos de mayor complejidad.
Una cobertura adecuada también podría ampliar las alternativas disponibles para asistir a una persona. Ruano mencionó la posibilidad de contratar un helicóptero cuando las condiciones y el alcance del seguro lo permitan. Como referencia, señaló que un rescate en Laguna del Caminante puede exigir entre 12 y 15 horas a pie, mientras que una intervención aérea podría reducir considerablemente ese tiempo. “Se puede hacer en media hora y, si hay un seguro por medio, el seguro se encargará después de pagar al helicóptero”, sostuvo.
La discusión volvió a cobrar relevancia tras la asistencia a una adolescente de 15 años que se desorientó en un sendero hacia el Monte Susana. La joven había salido a caminar sola desde el barrio Pipo y, al anochecer, quedó sin iluminación para continuar entre la vegetación. El operativo comenzó alrededor de las 20 del jueves y concluyó en menos de una hora, sin que presentara lesiones ni signos de hipotermia.
Aunque esa intervención fue de baja complejidad, puso nuevamente en primer plano la necesidad de sostener los recursos destinados a las emergencias en espacios naturales. Con la llegada de la temporada de mayor circulación por los senderos, Defensa Civil también reforzó la coordinación con los canales provinciales de atención.
Ruano recordó que quienes se encuentren perdidos o lesionados en zonas agrestes deben comunicarse primero con el 103 o el 911, mientras que el 107 está destinado a emergencias sanitarias. A partir del aviso, los operadores coordinan la obtención de una ubicación precisa y pueden orientar a la persona para identificar sus coordenadas. “No cortamos la comunicación hasta tener la ubicación”, afirmó.

