Buscan acortar a tres días la intimación por deudas en alquileres
Los contratos de alquiler en Argentina incorporan un cambio clave tras la nueva normativa: el plazo para intimar a un inquilino por falta de pago se redujo a solo tres días, lo que acelera los tiempos para iniciar un eventual desalojo.

La modificación implica que, ante una deuda, el propietario puede enviar una notificación formal para exigir el pago, otorgando un plazo mucho más breve que el establecido anteriormente. En caso de no regularizar la situación dentro de ese período, se habilita el inicio de acciones legales.
Hasta ahora, el marco legal tradicional contemplaba un plazo mínimo de 10 días para que el inquilino saldara la deuda antes de avanzar hacia un desalojo, según lo establecido en el Código Civil y Comercial.
El nuevo esquema se enmarca en los cambios introducidos por la desregulación del mercado de alquileres, donde las condiciones pasan a depender en mayor medida de lo pactado entre las partes en el contrato.
De esta manera, los acuerdos pueden establecer plazos más cortos para la intimación por mora, lo que implica una mayor rapidez en los procesos ante incumplimientos, pero también genera preocupación entre inquilinos por la reducción de los tiempos de respuesta.
Especialistas advierten que este tipo de cláusulas deberán quedar claramente detalladas en los contratos, ya que serán determinantes en caso de conflictos entre propietarios e inquilinos.
