Brisighelli advirtió por el Puerto de Ushuaia: “Una empresa que se fue no vuelve”
El empresario turístico Ángel Brisighelli manifestó su preocupación por la situación que atraviesa el Puerto de Ushuaia y advirtió que una escalada del conflicto podría terminar impactando en las próximas temporadas de cruceros. En declaraciones a Radio Provincia, cuestionó que las empresas privadas que utilizan el muelle queden bajo sospecha y aseguró que los operadores no tienen responsabilidad sobre el mantenimiento de la infraestructura portuaria.
Brisighelli explicó que tomó conocimiento a través de los medios de la intención de investigar lo ocurrido con sectores privados dentro del puerto y señaló que hasta el momento no recibió mayores precisiones. “Nos enteramos por las noticias que empezaron a circular”, indicó, al tiempo que consideró razonable determinar responsabilidades por el deterioro que presenta el Muelle Auxiliar de Catamaranes.
Sin embargo, marcó diferencias respecto de la posibilidad de involucrar a los usuarios en la falta de mantenimiento. “No se firmó jamás, nunca, ningún convenio de mantenimiento”, aseguró. Según explicó, las empresas pagan por utilizar las instalaciones, pero nunca recibieron responsabilidades relacionadas con la construcción, modificación o conservación del muelle.
“El muelle tiene que mantenerlo el dueño, que es el puerto de Ushuaia. Y, por lo cual, el puerto de Ushuaia nos cobra a todos el uso de ese muelle”, sostuvo Brisighelli. Además, recordó que también utilizan esas instalaciones otros operadores y organismos, sin que ello implique responsabilidades sobre su mantenimiento.
El empresario fue particularmente crítico respecto de las dudas planteadas sobre la cantidad de pasajeros declarados por las compañías de navegación. Explicó que por cada turista que embarca se cobra una tasa que posteriormente las empresas deben transferir al puerto.
“Si lo que están haciendo es poner en duda la honestidad de las empresas respecto de si lo estamos perreando en el número de pasajeros para quedarnos nosotros con la plata de la tasa de embarque, eso me resulta ofensivo directamente”, afirmó.
Para Brisighelli, las empresas privadas terminaron involucradas en una disputa que no les corresponde. “Parece que en el tiroteo político, por llamarlo así, entre Nación y Provincia con el tema del puerto, en el cual se dice de todo, nos hemos metido en el medio nosotros, que no tenemos nada que ver”, cuestionó.
En ese sentido, advirtió que los problemas políticos alrededor del puerto pueden tener consecuencias económicas mucho más amplias. Remarcó que la terminal presta servicios fundamentales no solamente al turismo, sino también a la pesca, la logística y el movimiento de cargas.
Según explicó, cualquier pérdida de eficiencia termina generando “incremento de costos, incremento de demoras” a lo largo de toda la cadena comercial. Brisighelli sostuvo que el puerto debería funcionar con la mayor eficiencia posible porque sus servicios son imprescindibles para la economía de Ushuaia.
Preocupación por la próxima temporada de cruceros
Uno de los puntos que mayor inquietud genera en el sector turístico es lo que pueda suceder durante la próxima temporada. Brisighelli aseguró que existe una comunicación enviada a compañías vinculadas con los cruceros en la que se advierte sobre posibles inconvenientes si continúa el conflicto.
“Este es el gran punto de interrogación de la temporada que viene: qué va a pasar en el puerto, en la práctica, en los hechos”, expresó. Según sostuvo, existe preocupación ante la posibilidad de que se produzcan situaciones que dificulten el ingreso de barcos o el movimiento de pasajeros.
El empresario fue contundente respecto del impacto que podría tener un escenario conflictivo: las compañías buscan destinos donde sus pasajeros puedan desarrollar las actividades con normalidad y podrían modificar sus operaciones en el futuro.
“Simplemente la empresa se va a ir a un sitio donde no tenga esos problemas”, señaló, para luego lanzar una advertencia: “Una empresa que se fue no vuelve”.
Brisighelli aclaró que hasta el momento las compañías de cruceros no tomaron decisiones para modificar la operatoria prevista, debido a que la temporada ya está organizada. Sin embargo, sostuvo que el verdadero impacto podría observarse posteriormente.
“Si tenemos problemas esta temporada, la gran consecuencia la vamos a ver la temporada que viene y ahí vamos a empezar a ver la pérdida de recaladas”, advirtió.
Una buena temporada de invierno para Ushuaia
Más allá del conflicto portuario, Brisighelli realizó un balance positivo de la temporada turística de invierno. Destacó especialmente el movimiento generado por los vuelos provenientes de Brasil y aseguró que la presencia de visitantes brasileños fue claramente perceptible en Ushuaia.
“Hemos tenido una buena temporada de invierno, han ayudado bastante los vuelos estos de Brasil, que han venido con muy buen nivel de ocupación”, señaló. También destacó que el turismo nacional mostró un comportamiento favorable, permitiendo a Ushuaia diferenciarse de otros destinos argentinos que tuvieron resultados inferiores a los esperados.
Finalmente, Brisighelli se refirió a las diferencias económicas entre las dos principales ciudades fueguinas y consideró que actualmente Río Grande atraviesa una situación considerablemente más complicada que Ushuaia.
“La de Río Grande está en una situación mucho más compleja que la de Ushuaia”, afirmó. Explicó que el fuerte peso de la industria y el comercio provoca un efecto encadenado: cuando cae la actividad fabril, los trabajadores reducen su consumo y esa situación termina golpeando también al sector comercial.
“Son las dos principales fuentes de trabajo que tiene Río Grande, y las dos están muy afectadas una respecto de la otra, y eso por supuesto golpea en toda la comunidad”, concluyó.

