Bibliotecarios de Río Grande salen a la comunidad para visibilizar su trabajo y promover la lectura

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Bibliotecarios escolares de distintos niveles de Río Grande impulsarán una serie de actividades en diferentes puntos de la ciudad para acercar su tarea a la comunidad y reforzar la importancia de la lectura. La propuesta combinará encuentros presenciales con cuentos digitales, audios y otros contenidos producidos por los propios profesionales.

Marcela Franchina, bibliotecaria escolar de nivel inicial y modalidad adultos, explicó que participan trabajadores de los niveles inicial, primario y adultos. El objetivo, señaló, es mostrar una tarea que muchas veces permanece puertas adentro de las instituciones educativas.

Actividades fuera de las escuelas

Como parte de la iniciativa, los bibliotecarios estarán presentes en distintos espacios de Río Grande. Entre los lugares mencionados se encuentran la YPF de El Cano, el supermercado La Anónima del barrio Austral, el CAPS N.º 3 y el Centro de Transferencia. También habrá participaciones en diferentes propuestas radiales.

“Lo que nosotros buscamos es poder visibilizar nuestra profesión, compartir experiencias y poder mostrarle a la comunidad también lo que hacemos adentro de las instituciones escolares”, explicó Franchina.

Una parte importante del material fue preparada por los propios bibliotecarios. “Hay muchísimo material con mis colegas y nosotros. Con todo lo que ustedes van a ver, lo hacemos nosotros”, destacó, y agregó que la mayoría de los recursos utilizados fueron elaborados por ellos mismos.

El libro sigue teniendo lugar frente a las pantallas

Franchina también se refirió a la relación de los estudiantes con los libros en un contexto atravesado por celulares y contenidos digitales. Aseguró que el préstamo de ejemplares físicos continúa funcionando en las instituciones y permite extender la experiencia de lectura hacia los hogares.

“Ellos tienen sus estímulos de biblioteca en nivel inicial y el préstamo, y a través del préstamo, en formato físico, que se lleva en el librito a casa, que sucede también en el nivel primario y también en modalidad adulto, ellos pueden compartir lecturas con su familia”, explicó.

Para la bibliotecaria, las herramientas digitales pueden complementar la tarea, pero no reemplazan la experiencia que genera un libro. “Yo creo que el libro es muy importante y que el formato digital nunca va a sacar de su importancia, de lo que es lo tangible, lo que tocamos, lo que vemos”, sostuvo.

“Somos un puente” para formar nuevos lectores

Uno de los aspectos que Franchina destacó es el vínculo que se construye mediante la lectura en voz alta, especialmente con los niños que todavía no pueden leer por sí mismos.

“Los adultos, los bibliotecarios, más que nada somos un puente entre los niños, entre los que todavía no pueden leer, y los que somos lectores. Y los vamos formando como lectores después”, expresó.

La experiencia, aseguró, también permite que aparezcan conversaciones y vínculos inesperados. “El compartir lectura con los niños, por ejemplo, a nivel inicial, que me sucede a mí, o con adultos, es muy gratificante”, afirmó.

Franchina finalmente reconoció el trabajo colectivo de sus colegas y el acompañamiento de la Dirección de Bibliotecas Escolares. La iniciativa busca precisamente sacar esa tarea cotidiana de las bibliotecas y mostrar a la comunidad el papel que los profesionales cumplen en la formación de nuevos lectores.