El proceso judicial contra Marcelo Guzmán, exrelator del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego, ingresó en una etapa decisiva. Durante la audiencia desarrollada este lunes 19 de octubre, cinco personas prestaron declaración ante los magistrados en una causa donde el acusado enfrenta cargos por lesiones graves agravadas por el vínculo, en un contexto de violencia de género.
La instancia oral se lleva adelante sin acceso al público, una disposición adoptada para preservar la intimidad y proteger la identidad de la denunciante. El expediente investiga hechos que, de acuerdo con la calificación legal atribuida, podrían derivar en una condena de hasta diez años de prisión.
Uno de los aspectos centrales de la segunda jornada estuvo relacionado con las pruebas médicas. El Tribunal recibió las declaraciones de los traumatólogos Mario Lorenz y Diego Montoya, quienes brindaron explicaciones técnicas sobre las lesiones examinadas durante la investigación.
También compareció Eric Manrique, médico forense de la Dirección Pericial del Poder Judicial, cuya intervención estuvo orientada a aportar elementos científicos que permitan determinar la gravedad de los daños físicos denunciados.
A estos testimonios se sumaron los relatos de dos alumnas de la presunta víctima, convocadas para aportar información sobre las circunstancias que rodearon el episodio investigado, tanto en los momentos anteriores como posteriores a los hechos.
Concluida esta etapa de declaraciones, los jueces resolvieron suspender momentáneamente el debate y establecer su continuidad para el miércoles 21 de octubre, a partir de las 9 de la mañana.
En la próxima audiencia se incorporarán mediante lectura distintas piezas probatorias del expediente y posteriormente comenzará la instancia de alegatos. Allí, el Ministerio Público Fiscal deberá presentar sus conclusiones y formular el pedido de pena que considere correspondiente, mientras que la defensa expondrá sus argumentos frente al Tribunal.
De esta manera, el juicio se aproxima a una fase determinante, en la que las partes deberán fundamentar sus posiciones a partir de las pruebas reunidas y los testimonios escuchados durante las audiencias. Hasta que exista una sentencia, Guzmán mantiene su condición de acusado y rige el principio de presunción de inocencia.

