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Autorizan al Grupo Mirgor a operar con su Basler BT-67 en la Base Petrel y avanzar en servicios antárticos

La Base Antártica Petrel, ubicada en la isla Dundee, recibió la autorización provisoria de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para ser registrada como Lugar Apto Denunciado (LAD), paso previo a su futura habilitación como aeródromo público. Esta medida habilita, por primera vez, operaciones civiles en una pista que hasta ahora solo era utilizada por aeronaves militares.

La solicitud fue impulsada por MTRA S.A.U., empresa del Grupo Mirgor, propietaria de un Basler BT-67 (LV-VYL) especialmente modificado para vuelos polares. Con esta aprobación, la firma con base en Río Grande podrá iniciar vuelos de prueba hacia Petrel, con el objetivo de ampliar sus servicios hacia logística antártica, turismo especializado y traslados sanitarios.

El permiso quedó formalizado en el expediente NO-2025-121382734-APN-DGIYSA#ANAC, donde se establece un registro LAD válido por un año, período en el que la pista deberá continuar su proceso de adecuación. El organismo remarcó que esta figura permite operaciones limitadas en pistas en etapa de evaluación, mientras completan los requisitos para transformarse en aeródromos permanentes.

Si bien la pista de Petrel ya había recibido vuelos de B-200 de la Armada y SAAB-340 de la Fuerza Aérea, la introducción de un avión civil supone un cambio significativo para el nodo logístico antártico. No obstante, informes técnicos del Comando Conjunto Antártico advierten restricciones: el contralmirante Maximiliano Mangiaterra señaló que la pista solo ofrece una franja central de 15 metros con capacidad comprobada para aviones del porte del SAAB-340, por lo que el BT-67 deberá operar sin superar el peso máximo recomendado para ese modelo.

El Basler de Mirgor —una aeronave cuyo fuselaje original data de 1944 pero totalmente modernizada— mantiene un peso y prestaciones similares al SAAB-340, aunque la ANAC y el Comando Antártico recomendaron que sus primeras operaciones se limiten a vuelos de entrenamiento sin pasajeros durante la campaña 2025-2026.

La estrategia inicial contempla unir Río Grande – Petrel – Belgrano II, una base que suele requerir apoyo marítimo y vuelos en helicóptero desde el rompehielos Irízar. Con el BT-67, esa logística podría simplificarse mediante tramos directos con descarga cercana a la base.

Las proyecciones de Mirgor incluyen brindar apoyo a programas antárticos de otros países, servicios turísticos de aventura y misiones médicas, iniciativas que podrían potenciarse si avanza el proyecto de convertir a Petrel en un punto multimodal de acceso a la Antártida. En ese sentido, Mangiaterra destacó que la habilitación LAD también abre oportunidades para que otros operadores internacionales utilicen el aeródromo bajo los mismos parámetros y fortalece el posicionamiento de Ushuaia como “puerta de entrada” al continente blanco.

Mientras tanto, continúa el plan de mejoras en la pista de grava consolidada, con miras a permitir en un futuro la operación de aeronaves de mayor porte como el C-130 Hércules o los P-3C Orion, fundamentales para tareas de vigilancia y control en aguas antárticas y subantárticas.

Por ahora, el BT-67 del Grupo Mirgor solo dará sus primeros pasos en modo no comercial, siguiendo las recomendaciones técnicas y a la espera de que Petrel cumpla con las condiciones definitivas para su habilitación plena.

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