La Seccional Patagonia de la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina (ASIMRA) respondió con dureza a las declaraciones del diputado de La Libertad Avanza, Rodríguez, en torno al conflicto que atraviesa a trabajadores y empresas del sector industrial de Tierra del Fuego.

El gremio puso el foco directamente sobre el rol asumido por el legislador y cuestionó que sus expresiones, según sostuvo, se acerquen a los argumentos planteados por el Grupo Mirgor. Para ASIMRA, esa postura implica una representación de intereses que no se corresponde con el lugar que debería ocupar un diputado elegido para representar a los habitantes de la provincia.
En un comunicado, la organización sindical señaló que varias de las afirmaciones realizadas por Rodríguez son “inexactas” y que presentan una interpretación de la situación que, desde su perspectiva, no contempla las condiciones que atraviesan los trabajadores dentro de las plantas industriales.
La crítica de ASIMRA no se limitó al contenido de las declaraciones, sino que apuntó particularmente al posicionamiento político del diputado. El gremio planteó que quienes ocupan cargos de representación deben conocer las distintas partes involucradas en el conflicto antes de emitir opiniones y reclamó que la voz de los trabajadores tenga el mismo peso que la de los sectores empresarios.
En ese marco, ASIMRA cuestionó lo que considera una defensa pública de los intereses de Mirgor y advirtió sobre el riesgo de que un representante político termine funcionando, en los hechos, como portavoz de una empresa.
“Los trabajadores no necesitan legisladores que se conviertan en voceros de las empresas”, sostuvo la organización, al remarcar que sus principales reclamos apuntan a la preservación del empleo, la continuidad de la producción y la defensa de la industria fueguina.
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento fue el rechazo a cualquier intento de ubicar a los trabajadores o a las organizaciones gremiales como responsables principales de la situación que atraviesa la actividad. Para ASIMRA, el escenario actual responde a múltiples factores y requiere analizar también las decisiones tomadas por las empresas.
El sindicato marcó además una diferencia entre defender la industria fueguina y respaldar a una compañía en particular. En ese sentido, sostuvo que la discusión debe abarcar al conjunto del entramado productivo, incluyendo las fábricas, los puestos de trabajo y el impacto que la actividad industrial tiene sobre miles de familias de la provincia.
La entidad gremial también dirigió un mensaje directo al diputado Rodríguez, al reclamarle que escuche a los trabajadores que diariamente desarrollan sus tareas en las plantas y que, según ASIMRA, conocen de primera mano las dificultades que enfrenta actualmente el sector.
El enfrentamiento entre el gremio y el legislador se produce en un contexto de tensión dentro de la industria fueguina, donde las posiciones respecto del futuro de la actividad, el empleo y las responsabilidades frente al escenario actual generan fuertes cruces entre representantes sindicales, empresarios y dirigentes políticos.
Finalmente, ASIMRA pidió que las autoridades provinciales y nacionales intervengan para generar canales institucionales de diálogo y evitar una profundización del conflicto.
Desde la organización insistieron en que cualquier discusión sobre el futuro de la industria debe incorporar a los trabajadores como protagonistas y no relegarlos de las decisiones que puedan afectar sus puestos laborales y el desarrollo productivo de Tierra del Fuego.

