ASIMRA advierte que hasta el 50% de componentes de aires acondicionados llegará ensamblado

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La modificación del proceso productivo de los equipos de aire acondicionado abre un nuevo escenario para las fábricas de Tierra del Fuego y, según ASIMRA, podría traducirse en una reducción significativa de la mano de obra necesaria en las plantas. El secretario general del gremio, Javier Escobar, sostuvo que entre el 40% y el 50% de determinados componentes podrán llegar ensamblados desde origen y advirtió que alrededor de 3.000 trabajadores están vinculados actualmente con esta producción.

El dirigente cuestionó la decisión del Gobierno nacional y planteó que el principal impacto no recaerá sobre las empresas, que podrán conservar sus márgenes de rentabilidad, sino sobre los puestos laborales fueguinos.

Advierten por una fuerte reducción de las tareas realizadas en las plantas

Escobar explicó que el nuevo esquema permitirá el ingreso de subconjuntos con un nivel de ensamblado superior al que se admitía hasta ahora, reduciendo distintas etapas que actualmente forman parte del proceso realizado en Tierra del Fuego.

“Estamos hablando de 3.000 trabajadores y entre un 40 y un 50% del producto ya va a venir de cualquier país de origen directamente ensamblado”, señaló el dirigente de ASIMRA.

Entre los componentes alcanzados mencionó partes vinculadas con el montaje, las placas electrónicas PCB y las tuberías. Para explicar el cambio de una manera más sencilla, comparó el nuevo esquema con recibir un motor prácticamente listo para instalar.

“Va a venir armado para bajarlo, instalarlo y nada, después se verá la parte técnica, que no deja de ser importante, control, calidad, y va a salir”, explicó.

Desde el gremio entienden que esta modificación disminuirá el valor agregado local y la cantidad de operaciones que deberán realizar los trabajadores dentro de las plantas.

“No pierden los industriales, pierden los trabajadores”

Uno de los principales cuestionamientos de Escobar estuvo dirigido hacia las consecuencias laborales de la medida. El dirigente sostuvo que las fábricas podrán continuar funcionando y conservar rentabilidad aun cuando necesiten menos personal para completar los equipos.

“Acá las industrias van a seguir estando, pero van a seguir manteniendo rentabilidad. Lo que va a ocurrir es que vamos a seguir perdiendo los puestos de trabajo. No pierden los industriales, pierden los trabajadores en concreto”, afirmó.

Para el secretario general de ASIMRA, lo ocurrido con los aires acondicionados forma parte de un proceso que anteriormente alcanzó a otros productos fabricados bajo el régimen industrial fueguino.

“Es un golpe más hacia la soberanía, hacia los puestos de trabajo”, sostuvo, al mencionar antecedentes relacionados con televisores, teléfonos celulares y microondas.

Escobar utilizó una expresión aún más gráfica para advertir sobre lo que considera una pérdida progresiva del contenido productivo local: “Falta que más adelante también cambien ese proceso productivo y directamente (…) va a ser pegar una calcomanía y que diga Tierra del Fuego”.

ASIMRA cuestionó el papel de las cámaras empresariales

El dirigente también apuntó contra las entidades empresariales que participaron de las discusiones sobre el nuevo proceso productivo. Según sostuvo, las modificaciones avanzaron a partir de planteos vinculados con la UIF, AFARTE y la CAAE.

“Son las propias cámaras las que están habilitando estas medidas. Por eso, la respuesta mía de que la rentabilidad se mantiene”, manifestó.

Escobar reconoció que pueden existir dificultades para sostener la competitividad de determinados productos fabricados en la provincia, aunque consideró que deberían buscarse otras herramientas antes de reducir las etapas industriales realizadas localmente.

En ese punto mencionó las medidas antidumping como uno de los instrumentos que, desde su perspectiva, podrían utilizarse para proteger la fabricación nacional frente al ingreso de productos importados.

Críticas a la representación política fueguina

La preocupación sindical también se trasladó al terreno político. Escobar cuestionó con dureza a los legisladores nacionales de La Libertad Avanza y reclamó explicaciones por las decisiones que afectan a la industria provincial.

Además, manifestó reparos respecto de la actuación de las autoridades provinciales del área industrial. Si bien aseguró que ASIMRA estará disponible ante cualquier convocatoria para defender los puestos de trabajo, consideró insuficiente la respuesta frente a las modificaciones que impulsa Nación.

Para el dirigente, el problema excede al nuevo proceso de los aires acondicionados y debe analizarse dentro de una política nacional que está modificando las condiciones bajo las cuales funciona la industria fueguina.

“Es pelear contra un monstruo con un escarbadiente”

Con la normativa ya publicada oficialmente, Escobar reconoció que las posibilidades de conseguir una marcha atrás desde una organización sindical son limitadas.

“Es pelear contra un monstruo con un escarbadiente. O sea, el decreto ya salió, salió hoy. Esto no hay vuelta atrás”, expresó.

Frente a este escenario, indicó que ASIMRA buscará reunirse nuevamente con otras organizaciones para evaluar los próximos pasos. El gremio considera que la situación requiere una respuesta urgente debido al efecto que podría producir sobre el empleo.

“Lo primero, claro, era que no salga. Ahora que salió, ver y juntarnos. La verdad, juntarnos, volver a hablarlo”, explicó.

Escobar planteó la necesidad de un cambio político nacional

Sobre el futuro de la industria, el secretario general de ASIMRA vinculó una eventual recuperación del volumen de empleo con un cambio en las políticas nacionales hacia Tierra del Fuego.

“De eso nosotros no tenemos duda. De que la única alternativa de que vuelva a ocurrir o que volvamos a tener ese volumen de trabajadores y trabajadoras en la industria, adentro de la industria, es con un cambio político”, afirmó.

Sin embargo, también pidió una mirada crítica hacia el interior de la provincia y sostuvo que cualquier escenario futuro deberá contemplar un manejo responsable de los recursos vinculados con la actividad industrial.