Economía

Aseguran que los salarios aún no recuperan el poder de compra perdido desde 2023

Pese a que los salarios registraron una leve mejora durante mayo, especialistas advierten que el poder adquisitivo de los trabajadores formales continúa por debajo de los niveles previos a la devaluación de diciembre de 2023 y que la recuperación aún no alcanza para compensar el impacto de la inflación.

Según el último informe del INDEC, los salarios aumentaron un 2,2% en mayo, mientras que la inflación fue del 2,1%. Sin embargo, el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, sostuvo que la mejora mensual no modifica la tendencia acumulada de pérdida del poder de compra.

En declaraciones a Infobae en Vivo Al Amanecer, el economista explicó que los trabajadores del sector privado registrado son quienes presentan la mejor evolución salarial, aunque todavía no recuperaron el nivel de ingresos reales que tenían antes del salto cambiario de fines de 2023.

La situación, señaló, es más compleja para los empleados públicos nacionales y provinciales. Argañaraz afirmó que ambos sectores acumulan una importante pérdida de poder adquisitivo y estimó que, en el caso de los trabajadores estatales nacionales, la caída equivale a 8,8 salarios desde noviembre de 2023.

El especialista vinculó este escenario con la política de reducción del gasto público impulsada por el Gobierno nacional, al considerar que la estrategia de achicar el peso del Estado también repercutió sobre los ingresos del sector público.

Asimismo, recordó que el deterioro del poder adquisitivo no comenzó con la actual gestión, sino que se arrastra desde 2017. Según indicó, tanto los salarios como las jubilaciones vienen perdiendo capacidad de compra desde entonces, aunque reconoció que una inflación más baja podría favorecer una recuperación gradual.

Otro de los factores que, según Argañaraz, afecta el presupuesto de los hogares es el incremento de las tarifas de los servicios públicos. Explicó que electricidad, gas y otros servicios aumentaron entre un 50% y un 60% en términos relativos respecto de hace dos o tres años, obligando a las familias a destinar una mayor proporción de sus ingresos a esos gastos.

Finalmente, advirtió que esta combinación de pérdida salarial y mayores costos fijos también repercute en el consumo y en la capacidad de afrontar compromisos financieros, contribuyendo al incremento de la mora en algunos créditos. Según sostuvo, aunque algunos indicadores muestran una mejora reciente, gran parte de los trabajadores todavía no logró recuperar su poder adquisitivo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *