Argentinos cruzan a Chile: una oportunidad para el turismo y las compras más baratas
La combinación de un dólar más accesible y el debilitamiento del peso chileno frente a la divisa estadounidense ha transformado a Chile en uno de los destinos favoritos para las familias argentinas que buscan viajar al exterior. Además de la cercanía geográfica, la ventaja cambiaria actual permite que los viajeros obtengan precios mucho más convenientes en tecnología, indumentaria, calzado y otros bienes, a la vez que disfrutan de unas vacaciones con un costo más bajo que en años anteriores.
Un escenario cambiario propicio
El final de 2024 presenta condiciones excepcionales para el turismo de compras. Por un lado, la brecha entre el dólar oficial y las cotizaciones paralelas en Argentina se redujo al mínimo. Por otro, el peso chileno se abarató frente al dólar: a inicios de diciembre, la relación en el país trasandino era de alrededor de 970 pesos chilenos por cada dólar, superando el nivel de 915/920 que se registraba tan solo un par de meses atrás.
En la práctica, esto significa que al cambiar dólares en Chile, los viajeros reciben más moneda local, lo que incrementa su poder de compra. Si se considera un dólar a $1.050 (tipo de cambio MEP en Argentina), cada peso chileno termina costando apenas un poco más de 1 peso argentino. El resultado es una situación de “doble beneficio”: un dólar barato en Argentina y un peso chileno en declive frente a la divisa estadounidense.
Formas de pago: evitar el sobreprecio
Para sacar el máximo provecho de esta coyuntura, es crucial pensar en cómo pagar las compras. Pagar directamente con pesos argentinos en Chile resulta desfavorable debido al Impuesto PAIS y las percepciones a cuenta de Ganancias, que pueden encarecer la operación en hasta un 60% si se realiza antes del 23 de diciembre, y en un 30% después de esa fecha.
La mejor estrategia es contar con dólares en efectivo para cambiarlos por pesos chilenos en el país vecino o utilizar cuentas en dólares, ya sea a través de tarjetas de débito configuradas para debitar esa divisa, o pagar los consumos de tarjeta de crédito directamente en dólares al cierre. Estas alternativas permiten mantener un tipo de cambio más beneficioso y sacar ventaja de las diferencias de precios.
Costos de viaje y alojamiento
Viajar a Santiago desde Buenos Aires puede costar, en diciembre, desde 195 dólares el pasaje aéreo directo, aunque los valores varían según las fechas y la oferta. En caso de optar por un viaje en automóvil desde ciudades intermedias como Córdoba, el gasto aproximado en combustible ronda los $200.000. En cuanto al hospedaje, es posible hallar habitaciones dobles en el centro de la capital chilena por unos 60 dólares por noche.
Tecnología y ropa a mitad de precio
La electrónica es uno de los rubros donde más se nota la diferencia. Un iPhone 15, por ejemplo, puede costar la mitad en Chile en comparación con las tiendas oficiales argentinas. Mientras en Argentina supera los $2.000.000 (unos u$s2.000 al tipo de cambio tomado como referencia), en las tiendas trasandinas puede adquirirse por unos u$s814. Esta brecha no solo justifica el viaje, sino que, a menudo, el ahorro en un solo producto de alta gama permite cubrir el transporte y el alojamiento.
La ropa y el calzado también presentan descuentos considerables. Prendas de marcas reconocidas, como Levi’s o zapatillas Adidas y Nike, tienen precios que en algunos casos resultan entre 50% y 70% más bajos que en Argentina, especialmente si se aprovechan las promociones que abundan en el mercado chileno.
Una escapada que rinde por partida doble
La oportunidad de combinar turismo y compras hace que cada vez más argentinos consideren la opción de viajar a Chile. Ya sea para tomarse unos días de descanso, renovar la vestimenta o actualizar los dispositivos electrónicos, la conveniencia del tipo de cambio sumada a la variedad de productos y las promociones locales convierten al país vecino en un destino inmejorable para cerrar el año con un viaje rentable y placentero.
