Amenazas, destrozos y objetos robados: preocupación por la inseguridad en Chacra II

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Comerciantes y vecinos de Río Grande volvieron a reclamar una mayor presencia policial después de que durante el fin de semana trascendieran al menos tres episodios contra propiedades privadas. Los casos ocurrieron en comercios de Chacra II y en una vivienda particular.

Uno de los hechos más graves fue denunciado por el multirrubro Alien, ubicado sobre la calle Pellegrini. Cerca de las 3.30 del sábado, dos hombres ingresaron al establecimiento y exigieron que un empleado les entregara dos botellas de whisky.

De acuerdo con el relato difundido por el comercio, los individuos amenazaron con pasar detrás del mostrador y “apuñalar” al trabajador si no cumplía con el pedido. Si bien no exhibieron ningún arma, lograron llevarse las bebidas. El episodio quedó registrado por las cámaras de seguridad y los sospechosos actuaron con el rostro descubierto.

Los responsables del local radicaron la denuncia en la Comisaría Tercera y señalaron que ambos hombres ya habrían estado involucrados en situaciones similares relacionadas con el robo de bebidas alcohólicas. Las imágenes fueron difundidas para facilitar su identificación.

Otro intento delictivo tuvo como blanco a una sucursal de Pollería Khau, situada en San Martín 3056. Los involucrados trataron de forzar primero la puerta principal y luego una ventana, aunque no consiguieron ingresar al establecimiento.

Desde la firma compartieron registros de lo sucedido y pidieron a los comerciantes y habitantes de Chacra II y Chacra IV que permanezcan atentos. “Esperemos que las autoridades puedan hacer algo y que se corte el tema de los robos o intentos de robos en la ciudad”, manifestaron.

A estos casos se sumó el robo en una vivienda particular. El propietario informó mediante Facebook que le sustrajeron una PlayStation 5 con controles rojo y blanco, una computadora portátil negra con mochila, cargador y mouse, además de prendas de vestir y perfumes.

El damnificado solicitó que se comuniquen con él si alguno de los objetos es ofrecido para la venta o si alguien cuenta con información. La publicación tuvo una amplia repercusión, con más de un centenar de reacciones y comentarios y más de 150 compartidos.

Los episodios volvieron a instalar el debate sobre la seguridad en los barrios y zonas comerciales. Aunque la Policía informó una disminución de los delitos contra la propiedad, los damnificados sostienen que la reiteración de casos y su constante difusión en las redes sociales generan una percepción diferente.

Los comerciantes advirtieron que incluso los intentos frustrados provocan importantes gastos por puertas, ventanas y cerraduras dañadas. Por ese motivo, reclamaron más recorridas preventivas, especialmente durante la madrugada y en los horarios con menor circulación de personas.