Almaceneros de Río Grande advierten por el fuerte impacto de las tarifas eléctricas
La caída del consumo y el aumento sostenido de los costos fijos están poniendo bajo presión a los comercios de cercanía de Río Grande. En ese contexto, los almaceneros aseguran que cada vez deben aplicar más ajustes para sostener sus puertas abiertas y evitar que las tarifas terminen absorbiendo gran parte de la rentabilidad.
Durante una entrevista en FM Centro, el comerciante Schreiber puso como ejemplo el fuerte incremento que tuvo el servicio eléctrico en los últimos años. Según explicó, una factura que aproximadamente tres años atrás rondaba los $70.000 actualmente puede ubicarse entre los $500.000 y más de $600.000.
El aumento llevó incluso a modificar algunas rutinas dentro del negocio. Para reducir el gasto energético, durante las noches desconecta las heladeras utilizadas exclusivamente para enfriar bebidas. “Las puedo apagar a la noche y las apago”, explicó, señalando que se trata de mercadería que no corre riesgo de deteriorarse.
Sin embargo, esta alternativa no está disponible para todos los rubros. Panaderías, rotiserías y establecimientos gastronómicos dependen permanentemente del suministro de electricidad y gas para elaborar y conservar sus productos, por lo que disminuir el consumo puede significar directamente reducir la producción.
A ese escenario se suma una menor capacidad de compra de los clientes. Schreiber describió que numerosos almacenes tradicionales están trabajando “con lo mínimo”, achicando estructuras, revisando gastos y buscando cualquier alternativa posible para continuar funcionando.
La preocupación también pasa por las consecuencias que puede provocar una deuda acumulada. A diferencia de otros compromisos comerciales, dejar de pagar la electricidad puede derivar en la interrupción del servicio y, con ello, en la imposibilidad de continuar trabajando. El comerciante reconoció que la Cooperativa Eléctrica puede analizar situaciones particulares cuando existe un acercamiento previo, aunque remarcó que las facturas no pueden acumularse indefinidamente.
Mientras buena parte de la discusión pública estuvo concentrada en los aumentos del gas, desde el sector comercial advierten que la electricidad también se transformó en uno de los principales costos para los pequeños negocios. Con ventas más bajas, servicios más caros y márgenes cada vez más ajustados, sostener un almacén en Río Grande representa un desafío creciente.

