Alertan que uno de cada dos niños de Río Grande tiene sobrepeso u obesidad
La obesidad infantil se consolida como uno de los principales desafíos de salud pública en Río Grande. Así lo advirtió la médica Ileana Berghtein, quien señaló que casi el 50% de los niños de la ciudad presenta exceso de peso, una cifra que refleja una problemática de alcance mundial y que exige fortalecer las estrategias de prevención y educación alimentaria.

Durante una entrevista con Info3 Noticias, la profesional explicó que la obesidad es una enfermedad crónica y multifactorial, influida por factores biológicos, sociales, ambientales, culturales y económicos, por lo que no puede atribuirse únicamente a la alimentación o al sedentarismo.
Según datos del Programa de Salud Escolar (PROSANE), en 2023 casi uno de cada dos niños de Río Grande registró sobrepeso u obesidad, una realidad que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, trastornos articulares y problemas de salud mental a lo largo de la vida.
Berghtein indicó que entre el 80% y el 90% de los casos están relacionados con el estilo de vida, aunque aclaró que también existen causas clínicas y genéticas que deben ser evaluadas por profesionales de la salud.
La especialista remarcó que responsabilizar exclusivamente a las familias es un error. Explicó que muchas veces las dificultades económicas condicionan el acceso a alimentos saludables y que, incluso en hogares con mayores recursos, existe una gran confusión sobre qué productos son realmente nutritivos.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto de la denominada «infoxicación», generada por el exceso de información y el marketing alimentario, que favorece el consumo de productos ultraprocesados de bajo valor nutricional.
Además, señaló que los cambios en los hábitos de vida también influyen en el crecimiento del sobrepeso. La falta de tiempo para cocinar y el mayor consumo de alimentos industrializados fueron desplazando la preparación casera de las comidas, una transformación cultural que, según explicó, contribuye al aumento de la obesidad infantil.
Finalmente, Berghtein sostuvo que revertir esta situación requiere un abordaje integral que combine políticas públicas, educación alimentaria, acompañamiento médico y mejores condiciones para que las familias puedan acceder a una alimentación saludable.

