Alertan que la reforma de la Ley de Glaciares podría reducir la protección ambiental
El debate por la reforma de la Ley de Glaciares en Argentina suma nuevas advertencias desde el ámbito científico. Investigadores señalaron que las modificaciones propuestas podrían implicar una pérdida de la protección integral que actualmente tienen los glaciares y el ambiente periglacial.

La discusión legislativa atraviesa semanas clave luego de que el Senado otorgara media sanción al proyecto de reforma. Tras presiones de bloques opositores, científicos y organizaciones ambientalistas, la Cámara de Diputados convocó a una audiencia pública prevista para los días 25 y 26 de marzo, instancia en la que ya se registraron más de 18 mil personas interesadas en participar.
Especialistas del ámbito académico advierten que uno de los principales cambios implicaría que tanto los glaciares como las áreas periglaciales podrían dejar de contar con la protección actual que impide realizar actividades que modifiquen su condición natural.
Según explicó el geólogo e investigador del CONICET, Mateo Martini, la reforma también permitiría que las provincias soliciten excluir determinadas geoformas del Inventario Nacional de Glaciares si consideran que no cumplen funciones como reservas estratégicas de agua.
Esta posibilidad podría habilitar intervenciones humanas sobre glaciares o glaciares de escombros, lo que, de acuerdo con los especialistas, alteraría el equilibrio de la criósfera de montaña, un sistema particularmente sensible a cambios ambientales.
Además, el proyecto podría modificar el rol del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA), organismo responsable del inventario nacional de glaciares, reduciendo su capacidad de decisión sobre estos registros científicos.
Los expertos también remarcan que los glaciares y los ambientes periglaciales cumplen un papel fundamental como reservas de agua dulce en la cordillera, actuando como reguladores naturales de los caudales en las cuencas hidrográficas. Alteraciones en estos sistemas podrían generar impactos significativos en el equilibrio ecológico y en la disponibilidad de agua en regiones de clima árido y semiárido.
