ALERTA EN EL CHALTÉN: UN CERRO SE DESLIZA SOBRE EL LAGO TORRE Y ADVIERTEN POR EL RIESGO DE UNA GRAN OLA

Compartir esta nota

Investigadores del CONICET alertan sobre el riesgo geológico en la cuenca del Lago Torre y reclaman un sistema de monitoreo y alerta temprana para proteger a El Chaltén.

El retroceso del Glaciar Torre modificó profundamente el paisaje de la zona y generó una situación que preocupa a especialistas: la ladera norte del Cerro Solo presenta un deslizamiento activo que avanza hacia el Lago Torre.

De acuerdo con estudios científicos, el movimiento de la montaña podría provocar, ante un eventual desprendimiento abrupto, el ingreso de millones de metros cúbicos de material al lago y generar una ola de gran magnitud, con capacidad de desbordar la morena que contiene sus aguas.

El fenómeno podría desencadenar una inundación en el río Fitz Roy, que nace en el Lago Torre, y afectar sectores de El Chaltén, localidad reconocida como Capital Nacional del Trekking.

Un fenómeno asociado al retroceso glaciar
La geóloga Daniela Schmidt, investigadora doctoral del CONICET, estudia desde hace años la evolución de la ladera del Cerro Solo. Las imágenes analizadas muestran cambios significativos entre 1988 y 2023, con una ladera cada vez más desnuda y un proceso de deslizamiento activo.

Los especialistas estiman que el volumen de material involucrado podría alcanzar entre 8 y 13 millones de metros cúbicos.

El retroceso del Glaciar Torre —que durante las últimas décadas perdió aproximadamente entre 900 y 1.000 metros de frente y se adelgazó entre 60 y 70 metros— habría contribuido a modificar las condiciones de estabilidad de las laderas.

Piden monitoreo permanente y alerta temprana
Uno de los principales reclamos de los investigadores es avanzar desde el monitoreo satelital diferido hacia un sistema capaz de detectar cambios en tiempo real.

La propuesta contempla instalar sensores para controlar los niveles del Lago Torre y del río Fitz Roy, cámaras de transmisión y estaciones meteorológicas.

El objetivo es detectar rápidamente señales compatibles con un posible vaciamiento del lago y activar un protocolo que permita alertar y evacuar a habitantes y turistas hacia zonas seguras.

Entre los factores que podrían acelerar el movimiento de la ladera se encuentran las lluvias intensas, grandes nevadas y períodos de temperaturas excepcionalmente altas, que pueden afectar la estabilidad del suelo congelado.

También preocupa la actividad turística
La zona recibe numerosos visitantes que realizan trekking hasta el Lago Torre. Los especialistas advierten especialmente sobre el uso de sectores de la morena como lugares para descansar o tomar fotografías, debido a la inestabilidad natural de estos depósitos de sedimentos y rocas.

Como medida preventiva, Parques Nacionales modificó el recorrido del sendero y reubicó el camping De Agostini, alejándolo de uno de los sectores considerados de mayor exposición.

Una advertencia para actuar antes de una emergencia
El fenómeno vuelve a poner en debate la necesidad de contar con herramientas de prevención y respuesta ante amenazas naturales.

La comunidad científica sostiene que no es posible determinar cuándo ocurrirá un eventual colapso, pero sí identificar condiciones que pueden aumentar el riesgo.

Para El Chaltén, el desafío es avanzar en la coordinación entre Nación, Provincia y Municipio, junto con los organismos científicos y la comunidad, para establecer un sistema de alerta que permita actuar con anticipación.

La advertencia es clara: la prevención y el monitoreo permanente pueden ser determinantes para evitar que un fenómeno natural se transforme en una tragedia.