Alarma global por la pérdida de bosques de algas: en Tierra del Fuego avanza un proyecto para protegerlos
Un reciente informe publicado en la revista Science encendió las alarmas sobre la pérdida global de los bosques de macroalgas, incluyendo al cachiyuyo (Macrocystis pyrifera), una especie clave que forma los bosques submarinos más grandes de Argentina. Estos ecosistemas, vitales para la biodiversidad marina y el equilibrio climático, están en peligro por factores como las olas de calor marinas, la contaminación y la sobreexplotación.
En Tierra del Fuego, que alberga los bosques de macroalgas más extensos del país, se debate un proyecto de ley en la legislatura provincial que busca establecer lineamientos para su conservación, manejo sostenible y aprovechamiento responsable.
Amenazas globales a los bosques de macroalgas
Los bosques marinos cumplen un papel crucial en la absorción de dióxido de carbono (CO2), actuando como sumideros naturales de carbono, además de proporcionar hábitat y alimento para especies como la centolla, el calamar y el delfín austral. Sin embargo, en los últimos 50 años, se ha perdido cerca del 38% de estos bosques en todo el mundo debido a la actividad humana y los efectos del cambio climático.
Mientras que en México se ha registrado la desaparición del 50% de estos ecosistemas debido a las olas de calor, países como Chile y Perú enfrentan una pérdida masiva de biodiversidad por la extracción directa.
Un proyecto para Tierra del Fuego
En la provincia, el legislador Federico Sciurano, junto a científicos del Centro Austral de Investigaciones Científicas (CADIC), impulsó la creación de un proyecto de ley titulado “Lineamientos generales para la conservación y manejo sostenible de los bosques marinos de macroalgas”. Este proyecto, que se encuentra bajo tratamiento en la Comisión de Recursos Naturales presidida por Laura Colazo, busca proteger estos ecosistemas esenciales.
“El objetivo es preservar los bosques de macroalgas no solo por su valor ambiental, sino también por su importancia para la pesca, el turismo y la sostenibilidad regional”, explicó Sciurano. Además, destacó que el enfoque del proyecto no solo contempla la conservación, sino también el cultivo sostenible y la investigación científica.
Relevancia local y global
Los bosques de macroalgas en Tierra del Fuego, formados principalmente por Macrocystis pyrifera, son el hogar de una rica biodiversidad y aportan beneficios sociales, culturales y económicos. Protegerlos es crucial para evitar costosos esfuerzos de restauración en el futuro.
“La conservación de los bosques de macroalgas es una acción que trasciende el presente; es un compromiso con el futuro de nuestras comunidades y con un planeta que necesita cada vez más medidas urgentes para preservar sus recursos naturales”, subrayó Sciurano.
Hacia una legislación protectora
De aprobarse en las próximas sesiones legislativas, este proyecto sentará las bases para el manejo responsable de estos ecosistemas en jurisdicción provincial, con medidas de restricción y promoción de prácticas sostenibles que garanticen la biodiversidad marina y los servicios ecosistémicos que ofrecen.
La iniciativa coloca a Tierra del Fuego en el centro de la agenda ambiental, no solo como una región clave para la conservación de estos bosques marinos, sino como un ejemplo para el resto del país y del mundo en la lucha contra la crisis climática.
