La irrupción de la inteligencia artificial en la industria musical continúa avanzando y comienza a ocupar un lugar cada vez más importante dentro de los procesos de creación. Un reciente relevamiento indicó que cerca del 40 % de las canciones publicadas a nivel mundial durante julio de 2026 tuvieron algún grado de participación de herramientas de IA.
El informe fue elaborado por SubmitHub, plataforma que examinó más de un millón de temas mediante SH Labs, su sistema destinado a detectar contenidos desarrollados con inteligencia artificial. De acuerdo con los resultados, el 23,2 % de las composiciones analizadas habría sido producido íntegramente mediante sistemas automatizados.
A ese porcentaje se suma otro 15,3 % de canciones en las que fueron identificados fragmentos, sonidos o componentes generados por IA que posteriormente recibieron intervención, edición o procesamiento humano. En conjunto, el estudio estimó que el 38,5 % de la nueva música evaluada contó con esta tecnología en alguna etapa de producción.
El crecimiento de estas herramientas reavivó además el debate sobre los derechos de autor y la utilización de obras existentes para entrenar modelos de inteligencia artificial. La discusión excede a productores y compañías tecnológicas y ya generó fuertes posicionamientos entre algunos de los artistas más reconocidos del mundo.
Durante 2025, más de 400 músicos y grupos, entre ellos Paul McCartney, Elton John, Coldplay, Dua Lipa y Annie Lennox, respaldaron una petición dirigida al Gobierno británico. El reclamo buscó impedir que empresas tecnológicas puedan emplear material protegido por copyright para desarrollar sus modelos sin establecer previamente garantías para los creadores.
Los artistas advirtieron que una modificación de las normas podría afectar los ingresos futuros del sector cultural. En la carta abierta sostuvieron que permitir el uso indiscriminado de sus trabajos implicaría beneficiar a grandes compañías tecnológicas a costa de quienes producen las obras originales, mientras reclamaron proteger el lugar del Reino Unido como una de las principales industrias creativas internacionales.

