Alarma en Tierra del Fuego: el cáncer ya representa más del 20% de las muertes y

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El mapa de mortalidad de Tierra del Fuego muestra una señal preocupante que diferencia a la provincia del escenario general del país. Más de una de cada cinco muertes están relacionadas con distintos tipos de cáncer, una proporción que coloca a las enfermedades oncológicas como la segunda causa de fallecimiento en la provincia y la región patagónica, solamente por detrás de las patologías cardiovasculares.

La situación surge de un informe elaborado por el médico Rubén O. Rafael (MN 64.755), que analiza las principales causas de muerte y advierte sobre las particularidades que presenta el extremo sur argentino. Mientras en el conjunto del país las enfermedades respiratorias ocupan el segundo lugar y el cáncer aparece tercero, en Tierra del Fuego ese orden se invierte.

Una de cada cinco muertes está vinculada al cáncer

El dato más inquietante del análisis aparece al observar el peso que alcanzaron las enfermedades oncológicas: representan más del 20% del total de fallecimientos en Tierra del Fuego y la Patagonia. De esta manera, solamente las enfermedades cardiovasculares provocan más muertes.

A nivel nacional, las patologías cardiovasculares concentran aproximadamente el 28% de los fallecimientos, seguidas por las enfermedades respiratorias y posteriormente por el cáncer. En territorio fueguino, en cambio, los tumores avanzan hasta el segundo escalón y relegan a las enfermedades respiratorias.

La diferencia abre interrogantes sobre las condiciones sanitarias, demográficas y ambientales de la provincia, pero fundamentalmente sobre las posibilidades de prevención y diagnóstico temprano de enfermedades que, detectadas en determinadas etapas, pueden contar con mejores perspectivas de tratamiento.

Las distancias pueden transformarse en un problema para la detección temprana

Entre los factores analizados aparece una característica inevitable de Tierra del Fuego: las distancias y las dificultades que pueden presentarse para acceder oportunamente a determinados estudios. Mamografías y controles colorrectales forman parte de las herramientas fundamentales para detectar enfermedades antes de que alcancen estadios más avanzados.

El informe señala este aspecto como uno de los elementos que pueden adquirir relevancia dentro de una provincia insular y con centros urbanos separados por importantes distancias. En este escenario, garantizar controles periódicos y facilitar el acceso a estudios preventivos aparece como uno de los desafíos para el sistema sanitario.

También se mencionan factores vinculados con el estilo de vida. El clima frío puede favorecer períodos prolongados con menor actividad física al aire libre y determinados patrones alimentarios, cuestiones relacionadas con factores de riesgo para algunas enfermedades, entre ellas el cáncer colorrectal. A esto se suma el tabaquismo, directamente asociado a un mayor riesgo de cáncer de pulmón.

Después de los 30 años cambia drásticamente el riesgo

El informe también muestra cómo se modifica el perfil de mortalidad con el paso de los años. Durante la infancia existe una incidencia mayor de problemas asociados al nacimiento e infecciones respiratorias, mientras que entre los 5 y 14 años la mortalidad disminuye considerablemente y los fallecimientos registrados están principalmente asociados a accidentes y ahogamientos.

Entre los 15 y 29 años adquieren mayor protagonismo las denominadas causas externas, entre ellas los siniestros viales, suicidios y episodios violentos. A partir de los 30 años comienza otro escenario: las enfermedades cardiovasculares y los distintos tipos de cáncer empiezan a ganar terreno.

La incidencia aumenta entre los 50 y 69 años, cuando aparecen con mayor frecuencia infartos, tumores y enfermedades pulmonares. Después de los 70 años se concentra la mayor cantidad de fallecimientos, principalmente por patologías cardíacas, accidentes cerebrovasculares, neumonías y demencias.

Otro dato preocupante: el crecimiento de los suicidios

El documento incorpora además un capítulo especialmente sensible relacionado con las muertes por causas externas. Allí señala que el suicidio se consolidó como la principal causa de muerte violenta en la Argentina, por encima de los homicidios dolosos y los siniestros viales.

Según las cifras consignadas en el trabajo, durante 2025 se contabilizaron 5.209 suicidios en el país, equivalentes a una tasa de 11,8 cada 100.000 habitantes y con un incremento del 22,6% respecto del año anterior. Los varones de entre 15 y 39 años aparecen entre los sectores con mayor vulnerabilidad.

El desafío fueguino: detectar antes para evitar muertes

Los números plantean un escenario que obliga a mirar especialmente la prevención. Si más del 20% de las muertes en Tierra del Fuego están vinculadas al cáncer, ampliar el acceso a estudios y conseguir diagnósticos en etapas tempranas adquiere una importancia decisiva.

El informe pone especialmente la mirada sobre los controles para cáncer de mama, colon y pulmón. La particularidad fueguina ya no pasa solamente por conocer cuáles son las enfermedades que provocan más fallecimientos, sino por determinar cuánto de ese impacto podría reducirse con prevención, controles accesibles y diagnósticos realizados a tiempo.