La modificación del régimen de Zona Fría que avanza en el Congreso podría tener un impacto directo sobre las facturas de gas de los hogares fueguinos. Según explicó el politólogo riograndense Nicolás Andrada, el cambio en la forma de aplicar la bonificación provocaría inicialmente un incremento cercano al 20% para los usuarios de Tierra del Fuego.
La iniciativa ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y consiguió dictamen de mayoría en el plenario de comisiones del Senado, por lo que resta su tratamiento en la Cámara alta. En ese contexto, Andrada analizó cómo funcionaría el nuevo esquema y sostuvo que, pese a que Tierra del Fuego continuaría dentro del régimen, la modificación tendría consecuencias económicas para los usuarios.
Qué cambiaría en las facturas
Andrada explicó que actualmente alrededor del 68% de una factura corresponde al precio del gas, mientras que otro 21% está relacionado con transporte y distribución. Sobre esos componentes, que en conjunto representan aproximadamente el 89%, se aplica actualmente la bonificación contemplada por Zona Fría.
La reforma modificaría ese mecanismo. Según detalló el politólogo, el descuento dejaría de alcanzar al transporte y la distribución y pasaría a aplicarse únicamente sobre el precio del gas en boca de pozo. De esta manera, esos dos componentes comenzarían a pagarse sin la bonificación del 50%.
“Los vecinos van a ver que si se le da sanción a esta modificación al régimen de Zona Fría, su factura de gas se va a ver incrementada en un inicio en un 20%”, afirmó Andrada durante la entrevista.
El porcentaje también podría quedar sujeto a cambios
Otro de los puntos señalados durante el análisis está relacionado con el porcentaje de bonificación. Andrada indicó que la legislación vigente establece expresamente un descuento del 50%, mientras que la reforma eliminaría esa referencia fija y otorgaría facultades al Poder Ejecutivo para reglamentar el porcentaje.
A esto se suma la posibilidad de establecer topes de consumo. De acuerdo con su explicación, una eventual reducción futura de la bonificación podría traducirse en nuevos incrementos, más allá del impacto inicial que generaría dejar fuera del beneficio a los componentes de transporte y distribución.
También mencionó cambios posibles en el recargo que financia el fondo fiduciario. Actualmente se ubica en el 7,5% sobre el precio del gas y, según explicó, el nuevo esquema permitiría modificar ese porcentaje hasta un 50% respecto de su nivel actual, lo que podría llevarlo al 11,25%, aunque aclaró que también podría reducirse.
El impacto también alcanzaría al comercio y la industria
Andrada planteó que una suba del costo energético no quedaría limitada a los usuarios residenciales. En Tierra del Fuego, donde la calefacción representa una necesidad durante gran parte del año, comercios e industrias también podrían enfrentar mayores costos si finalmente se aprueba la reforma.
En ese sentido, consideró que el incremento podría trasladarse posteriormente a los precios y afectar la actividad económica. “Se van a ver afectados la totalidad de la población. Los residentes, los pequeños comerciantes y las industrias locales, ya que la calefacción acá se usa las 24 horas”, sostuvo.
El debate continuará ahora en el Senado, donde deberá definirse si la modificación obtiene la aprobación definitiva. Mientras tanto, la discusión para Tierra del Fuego estará centrada no solamente en la continuidad dentro de Zona Fría, sino también en qué conceptos de la factura conservarán efectivamente el descuento y bajo qué condiciones se mantendrá la bonificación.

