En el marco del décimo aniversario del movimiento “Ni Una Menos”, que se conmemora cada 3 de junio desde 2015 tras el femicidio de la adolescente Chiara Páez, el Gobierno de Tierra del Fuego reafirmó su compromiso con las políticas públicas destinadas a la erradicación de la violencia por motivos de género.
La secretaria de Derechos Humanos e Igualdad, Sonia Splausky, subrayó que “esta fecha no es una conmemoración, es una interpelación urgente al Estado y a la sociedad”. Y agregó: “La violencia por motivos de género no es un hecho aislado ni privado, sino un problema estructural que debe ser enfrentado con decisión política y políticas públicas sostenidas”.
Desde el área de Género y Diversidad provincial se destacó que se continúa trabajando en el acompañamiento y asistencia a mujeres y diversidades en situación de riesgo, fortaleciendo políticas de prevención, capacitación y sensibilización en todo el territorio.
Entre las acciones impulsadas se encuentran las capacitaciones obligatorias en el marco de la Ley Micaela para agentes del Estado, la asistencia integral conforme a la Ley Provincial N° 1022, y la articulación con distintos organismos y provincias, como el reciente convenio con Córdoba para formar acompañantes comunitarios contra la violencia de género.
También se resaltó la reciente inauguración de la Comisaría de Género y Familia N°2 en Ushuaia y la construcción en curso de una comisaría especializada en Río Grande.
En tanto, la subsecretaria de Género y Diversidad Zona Norte y Centro, Amanda Nievas, advirtió que “ante el contexto nacional que avanza en el desmantelamiento de las políticas públicas, es importante que desde el Estado renovemos nuestro compromiso con las normativas vigentes y defendamos los derechos conquistados”.
Por su parte, la subsecretaria de Género y Diversidad Zona Sur, Amira Maslup, remarcó que “sabemos que las violencias no son hechos aislados, sino parte de un entramado social, cultural y económico que requiere transformaciones profundas y colectivas”.
A una década de aquella movilización que marcó un antes y un después en la agenda pública del país, desde el Gobierno fueguino se insistió en la necesidad de sostener políticas de Estado para garantizar una vida libre de violencias y avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.

