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A 15 años de la desaparición de Ezequiel Huirimilla: un caso aún sin respuestas

Este 14 de abril se cumplen 15 años desde que Ezequiel Huirimilla, un joven de 18 años oriundo de Río Grande, fue visto por última vez. El paso del tiempo no ha traído claridad sobre su paradero, y su familia continúa exigiendo justicia frente a una causa que permanece sin avances concretos.

La noche de su desaparición, Ezequiel estaba junto a su hermano y un grupo de amigos. Según relataron sus allegados, tras recibir un mensaje, salió corriendo en dirección al río y nunca volvió. Días después, solo apareció su celular, hallado cerca de la costa, sin que los mensajes encontrados ofrecieran indicios certeros.

Desde el inicio, la investigación estuvo rodeada de inconsistencias. Las autoridades manejaron como principal hipótesis una caída accidental al río producto de un presunto estado de intoxicación, teoría que siempre fue rechazada por sus familiares. Para ellos, hubo negligencia, encubrimiento y una actitud pasiva por parte del sistema judicial.

El expediente judicial tuvo momentos insólitos, como cuando el juez a cargo ordenó un simulacro lanzando un muñeco al agua para recrear un posible suicidio. El intento no arrojó ningún dato relevante y terminó por diluir más la causa, que fue archivada con el tiempo.

Además, la familia Huirimilla denunció presiones y amedrentamientos policiales, lo que no hizo más que alimentar las sospechas de que pudo haber habido alguna forma de participación o encubrimiento. Cabe recordar que Ezequiel había estado detenido el día anterior, un dato que para sus seres queridos no es menor.

El caso Huirimilla se ha transformado en una herida abierta para toda la comunidad y en un símbolo de impunidad en Tierra del Fuego. Su hermano Fabián expresó en más de una ocasión el dolor de vivir con la incertidumbre: “Cuando alguien muere, sabés dónde está. En este caso, no sabemos nada. Y eso es lo más difícil”.

A quince años de aquella noche, la familia sigue buscando verdad y justicia. El silencio de las instituciones no ha podido apagar su lucha. Para ellos, Ezequiel no solo desapareció: fue olvidado por quienes debían buscarlo.

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