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Una mujer ha acudido a los tribunales con el fin de solicitar medidas legales que salvaguarden la vida de su hijo, quien padece una grave adicción al crack. Preocupada por su bienestar, la madre ha pedido que se proceda a su judicialización, se realicen búsquedas y se evalúen sus condiciones actuales.

Según relató, “desde el pasado 2 de diciembre he estado solicitando al Juzgado que autorice la internación de mi hijo debido al peligro inminente que representa su consumo de drogas. Actualmente vive solo y ha vendido prácticamente todas sus pertenencias, utilizando una manguera encendida para calefaccionarse. Ha desmantelado puertas y ventanas, quedando en condiciones precarias”.

La mujer explicó que sus intentos de obtener ayuda legal han sido infructuosos. “Primero fui a la comisaría para denunciar su situación, pero la denuncia fue enviada a un juzgado de instrucción que finalmente la derivó al Juzgado número 2. La doctora Montero revisó el caso y determinó que no correspondía, sugiriendo que se trasladara al Juzgado número 1. Actualmente, estoy esperando la intervención del juez Fernando González”, afirmó con frustración.

En declaraciones a la prensa, la madre enfatizó la urgencia de la situación: “Necesito que el sistema judicial tome cartas en el asunto, realice una protección de persona, y evalúe las condiciones en las que se encuentra mi hijo. Poseo fotografías que muestran la deplorable situación de su vivienda, donde no cuenta ni siquiera con agua para bañarse. Su adicción lo ha llevado a vender todo para poder consumir, poniendo en riesgo su vida constantemente”.

Además, la mujer destacó que, a pesar de mantener comunicación con su hijo, teme por su seguridad. “Él ha sufrido una sobredosis y estoy preocupada de que pueda recurrir al suicidio en cualquier momento. Estoy tratando de acompañarlo, pero necesito respaldo legal para garantizar su protección”.

La madre hizo un llamado a la justicia, subrayando la gravedad del caso: “Esto no es solo un problema de consumo de marihuana; es una cuestión de vida o muerte. La ley de salud mental debería ampararlo, ya que él no tiene la capacidad de decidir por sí mismo debido a su deteriorada condición mental. Ha estado consumiendo crack durante diez años, ha perdido todo interés en trabajar o cuidar de sí mismo, y ya no tiene razones para vivir de manera saludable”.

Finalmente, expresó su impotencia al enfrentar esta situación mientras ella misma está recibiendo tratamiento psiquiátrico y psicológico: “No puedo soportar más esta carga. Mi hijo necesita otro tipo de contención y apoyo que yo no puedo brindarle en estas circunstancias. Suplico a la justicia que intervenga y le dé una oportunidad para salvar su vida”.

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