DestacadasNacionales

Un documental da voz a los soldados torturados por sus propios superiores durante la Guerra de Malvinas

El documental «Las voces del silencio», dirigido por Gabriela Naso, se convirtió en una herramienta fundamental para sacar a la luz una de las heridas más silenciadas del conflicto bélico en Malvinas: las torturas sufridas por soldados conscriptos a manos de sus propios oficiales. Así lo expresó Pablo Vassel, abogado y exsubsecretario de Derechos Humanos de Corrientes.

Vassel, quien fue uno de los primeros en llevar estas denuncias ante la Justicia Federal, valoró el impacto de la obra: “No se trata solo de una película, es una construcción testimonial que permite comprender por qué, después de tantos años, seguimos exigiendo justicia. Escuchar a esos soldados contar su verdad es indispensable”.

La película recorre lugares significativos como Ushuaia, Río Grande y La Plata, epicentros actuales de las principales querellas judiciales que impulsan excombatientes y organismos de derechos humanos. El enfoque se aleja del relato tradicional y muestra una cara oscura del conflicto: el abuso, el abandono y la violencia institucional hacia los jóvenes enviados al frente.

El abogado remarcó que el silencio al que fueron sometidos los soldados fue parte de una política sistemática: “Al regresar, los llevaban a Campo de Mayo y los obligaban a firmar actas. Por un lado les pedían contar su experiencia, pero al mismo tiempo los amenazaban: si hablaban de lo que realmente vivieron, podían ser sancionados como traidores”.

Ese silenciamiento, según explicó Vassel, fue reforzado durante la democracia. “Muchos no conseguían trabajo. Si se sabía que habían estado en Malvinas, los rechazaban por ‘locos’. No solo vivieron el horror de la guerra, también la exclusión al volver a casa. Era una sociedad que no quería escuchar”.

Para el abogado, esta marginación no fue casual ni espontánea: “No fue un pacto de silencio entre pares, fue una imposición del Estado. Solo los altos mandos tenían permitido hablar, y solo para contar hechos heroicos en medios autorizados como la revista Gente o el programa de Grondona”.

En su análisis, también recordó el contexto de la época: “Quienes vivieron su juventud bajo la dictadura saben lo que era el miedo. Había censura y también autocensura. La dictadura decidió cómo se debía contar la guerra, y esa narrativa oficial dejó fuera las voces de los que más sufrieron”.

Vassel destacó que hoy, tras más de dos décadas de litigios, aún queda mucho por hacer. Y celebró que «Las voces del silencio», disponible en la plataforma con.ar, sea parte de ese proceso de reconstrucción colectiva. “Esta producción no solo recupera testimonios, también defiende la cultura nacional, algo fundamental en un momento en que la cultura está siendo atacada”.

“Después de 20 años de lucha judicial —concluyó— lo único que pedimos es que se escuche. Que se escuchen esas voces que volvieron de Malvinas con cicatrices invisibles. No por el enemigo, sino por los que debían protegerlos”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?