Renata cerró su etapa como perra policial y comienza una nueva vida en familia
Después de casi una década de servicio en la Policía Federal con asiento en Río Grande, Renata, una perra especializada en detección de drogas, fue oficialmente retirada de sus funciones y despedida con honores por sus compañeros de fuerza.
El emotivo acto de despedida tuvo lugar este miércoles en la Subdelegación local, donde los efectivos le brindaron un reconocimiento por sus años de trabajo. Durante nueve años, Renata formó parte activa de operativos policiales, contribuyendo a la lucha contra el narcotráfico con su olfato entrenado y su inquebrantable compañerismo.
Al cumplir 10 años, la perra fue jubilada y adoptada por una familia riograndense perteneciente a la Armada Argentina, quienes a partir de ahora le ofrecerán una vida tranquila, llena de cuidados y cariño, fuera del ámbito policial.
Con su retiro, Renata deja una huella significativa en la institución y se convierte en un símbolo del compromiso y entrega que caracteriza a los canes que trabajan en seguridad. Su historia también refleja la importancia del vínculo entre humanos y animales en el cumplimiento de tareas esenciales para la sociedad.
