¿Qué secretos traerá el cielo de 2026 entre eclipses, cometas y un Sol impredecible?
Después de un par de temporadas en las que el firmamento pareció tomarse vacaciones, el año 2026 volverá a poner a mirar hacia arriba a aficionados y científicos. El calendario astronómico anuncia cuatro eclipses, el paso de cometas visibles desde el sur y una actividad solar que mantiene en vilo a los observatorios de todo el mundo.

El espectáculo comenzará casi con el brindis todavía fresco. El 3 de enero llegará la primera de las llamadas superlunas: la Luna se ubicará en el punto más cercano de su órbita y se verá más brillante y grande que de costumbre. Ese resplandor, advierten los especialistas, opacará a las Cuadrántidas, la primera lluvia de meteoros del año, que suele regalar decenas de trazos luminosos por hora.
Lluvias de estrellas con distinta suerte
No todas las noches correrán con la misma fortuna. En abril, las Líridas surcarán el firmamento los días 22 y 23 con un escenario relativamente favorable: la Luna creciente se ocultará temprano y dejará campo libre para observar. Pero la verdadera joya serán las Perseidas del 12 de agosto, que coincidirán con luna nueva y prometen un show sin interferencias.
Las Oriónidas de octubre, en cambio, llegarán con compañía incómoda y podrían verse deslucidas, mientras que las Gemínidas de diciembre volverán a levantar la puntería con una Luna que se pondrá al anochecer.
Cometas a tiro de telescopio
El verano fueguino tendrá además visitantes helados. El cometa 24P/Schaumasse alcanzará su mayor proximidad a la Tierra el 4 de enero y podrá verse con instrumentos pequeños desde ambos hemisferios. Otro viajero, el C/2024 E1 (Wierzchos), mostrará su máximo brillo el 20 de enero exclusivamente para el hemisferio sur, un privilegio para latitudes como las nuestras.
Los eclipses, los grandes protagonistas
El regreso de los eclipses será el plato fuerte. El 17 de febrero se producirá un eclipse solar anular visible sólo desde la Antártida y el océano Índico. Pocas semanas después, el 3 de marzo, un eclipse lunar total podrá observarse desde buena parte de América y Oceanía.
Agosto concentrará miradas globales: el 12 habrá un eclipse solar total que rozará el norte de España y el Atlántico, y el 28 un eclipse lunar parcial oscurecerá hasta el 93 % del disco al amanecer.
Un Sol que no se queda quieto
Mientras los astros se alinean para la foto, el Sol transita la fase más activa de su ciclo 25. Las erupciones y eyecciones de masa coronal podrían desencadenar tormentas geomagnéticas capaces de afectar comunicaciones y redes eléctricas, pero también de pintar los cielos polares con auroras memorables. La ciencia todavía no logra predecir con exactitud cuándo el astro rey decide desatar su carácter.
Planetas gigantes en primera fila
Los planetas también harán su aporte. Júpiter estará en oposición el 10 de enero, el mejor momento para observarlo junto a sus cuatro lunas principales. Neptuno lo seguirá el 25 de septiembre, Saturno el 4 de octubre y Urano el 25 de noviembre. Marte será el ausente: no alcanzará oposición en 2026 y su visibilidad no será ideal.
El año cerrará con rarezas nominales: en mayo habrá una Luna Azul —dos lunas llenas en un mismo mes—, lo que llevará el total anual a 13 plenilunios. Las otras superlunas aparecerán el 24 de noviembre y el 24 de diciembre, como un saludo luminoso de Nochebuena.
Entre certezas y preguntas, el 2026 invita a redescubrir un cielo dinámico, bello y a veces peligroso, recordándonos que, aunque miremos una pantalla, allá arriba la función sigue siendo en vivo.
