Preocupación en Tolhuin por mensajes anónimos con contenido violento y discriminatorio en una escuela secundaria
Una grave situación generó alerta en la comunidad educativa del Colegio Secundario Ramón A. Trejo Noel, en la ciudad de Tolhuin, tras la circulación de mensajes anónimos en grupos de WhatsApp que involucraban a estudiantes de los últimos años. Los contenidos compartidos en esos espacios virtuales –ya eliminados– incluyeron expresiones ofensivas, burlas sobre el aspecto físico y comentarios de carácter sexual dirigidos a alumnos más chicos, además de mensajes agraviantes hacia docentes y autoridades escolares.
El hecho tomó estado público luego de que un grupo de estudiantes denunciara la situación ante la conducción del establecimiento. Poco después, varios padres y madres se presentaron en la institución para exigir medidas concretas y urgentes. La comunidad educativa atraviesa momentos de tensión e incertidumbre, ya que aún no se ha podido identificar con precisión a los responsables de haber creado y administrado los canales de difusión.
Desde las familias apuntaron que el problema va más allá del uso de los celulares en el ámbito escolar. «Esto habla de una violencia instalada entre los chicos que debe ser abordada de manera integral», sostuvo una madre que participó del encuentro con directivos. En esa línea, pidieron mayor presencia de espacios de contención emocional y actividades que promuevan la empatía, el respeto y el buen trato.
Entre los reclamos, se destacó la necesidad de aplicar con mayor énfasis la Educación Sexual Integral (ESI) y llevar adelante talleres participativos que promuevan la reflexión sobre el acoso, la discriminación y el bullying, fenómenos que, según señalaron, no siempre se visibilizan a tiempo.
“No se trata sólo de sancionar o quitar teléfonos. Lo urgente es intervenir con herramientas educativas antes de que tengamos que lamentar consecuencias más graves”, alertó otra madre.
Con una matrícula que supera los 780 estudiantes, la comunidad del Trejo Noel espera una respuesta institucional que no se limite a lo disciplinario, sino que proponga una transformación profunda que involucre a docentes, estudiantes y familias. La consigna común es clara: prevenir, reparar y educar.
