Oscar Martínez expresó fuerte preocupación por el impacto del arancel cero en la industria fueguina y el empleo
RÍO GRANDE.– El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Oscar Martínez, manifestó una profunda preocupación por la situación que atraviesa la industria electrónica de Tierra del Fuego tras la decisión del Gobierno nacional de aplicar arancel cero a la importación de productos tecnológicos, y advirtió sobre un escenario de creciente incertidumbre para miles de trabajadores.

En declaraciones radiales, el dirigente sindical confirmó que mantuvo una reunión con el gobernador de la provincia y autoridades del área de Industria, con el objetivo de buscar alternativas que permitan garantizar la continuidad productiva y, especialmente, la preservación de los puestos de trabajo. “Estamos frente a un marco muy complejo, atravesado por la destrucción de la industria a partir de la apertura indiscriminada de importaciones”, sostuvo.
Martínez señaló que la situación ya comenzó a tener consecuencias concretas, al mencionar el reciente cierre de una planta de fabricación de celulares en Río Grande, lo que profundiza el clima de alarma en el sector. “Esto se agrava por la caída del consumo y la invasión de productos importados, lo que deja a nuestras fábricas sin posibilidades reales de competir”, remarcó.
El dirigente también indicó que, si bien existe un compromiso de las empresas para sostener los puestos de trabajo hasta el mes de marzo, el escenario posterior es incierto. “Nuestra principal preocupación es qué va a pasar cuando se termine este período. Por eso estamos analizando alternativas y combinando esfuerzos para defender el empleo y los derechos laborales”, expresó.
Asimismo, cuestionó los argumentos oficiales que sostienen que la quita de aranceles permitirá una baja en los precios al consumidor. “Es falso que los celulares hayan bajado de precio; incluso siguen siendo más caros que en países vecinos y resultan inaccesibles para la mayoría de los trabajadores”, afirmó.
Finalmente, Martínez advirtió que estas políticas forman parte de un rumbo económico que impacta negativamente en todo el país, pero que golpea con mayor fuerza a Tierra del Fuego. “Para los trabajadores y para la sociedad fueguina, esto es otro duro golpe que pone en riesgo la continuidad laboral y las posibilidades de sostenerse en la provincia”, concluyó.
