Masacre en Australia: un ataque antisemita sembró terror durante una celebración de Janucá en Bondi Beach
Australia atraviesa uno de los episodios más trágicos de su historia reciente tras el brutal ataque armado ocurrido en la playa de Bondi Beach, en Sídney, donde al menos 16 personas fueron asesinadas y otras 38 resultaron heridas durante una celebración del inicio de Janucá, una de las festividades más importantes de la comunidad judía.
El atentado se produjo el domingo alrededor de las 18:30 hora local (4:30 de la madrugada en Argentina), mientras se desarrollaba el evento “Chanukah by the Sea”, organizado por la comunidad ortodoxa Jabad local en una de las playas más emblemáticas del país. Según confirmaron las autoridades, al menos dos hombres armados abrieron fuego contra la multitud que participaba del encuentro religioso y cultural.
De acuerdo con medios australianos como el Sydney Morning Herald, uno de los atacantes fue abatido por la policía, mientras que el segundo fue detenido tras un amplio operativo de seguridad. En el vehículo del agresor fallecido se halló un artefacto explosivo improvisado, lo que incrementó la gravedad del hecho y reforzó la hipótesis de un ataque planificado.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales reflejan escenas de pánico absoluto: personas corriendo para resguardarse, familias intentando escapar y un héroe anónimo que logró reducir a uno de los tiradores tomándolo por la espalda y quitándole el arma mientras continuaba disparando.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, fue categórico al calificar el ataque como un acto de terrorismo antisemita:
“Fue un ataque dirigido contra judíos australianos en el primer día de Janucá, un día que debería ser de alegría. Esto es terrorismo que golpea el corazón de nuestra nación. Un ataque contra judíos australianos es un ataque contra todos los australianos”.
Por la magnitud del crimen, el atentado ya es considerado el segundo tiroteo masivo más mortífero en la historia de Australia, solo superado por la masacre de Port Arthur en 1996.
Fuerte condena internacional y repudio del Gobierno argentino
El ataque generó una inmediata reacción a nivel internacional. El Gobierno argentino, a través de la Cancillería, condenó enérgicamente el atentado terrorista y expresó su solidaridad con las víctimas y el pueblo australiano.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto afirmó que el ataque fue “un acto de violencia dirigido contra civiles inocentes, en particular contra familias judías que celebraban la festividad de Janucá”, y subrayó que “el antisemitismo constituye una amenaza grave contra la convivencia democrática y los valores fundamentales”.
Asimismo, el presidente Javier Milei expresó su repudio a través de sus redes sociales, donde calificó el hecho como “horror” y vinculó el ataque con el significado espiritual de Janucá:
“La fiesta que nos recuerda que la luz vence a la oscuridad. Mucha fuerza para las familias de las víctimas”, escribió.
Mientras continúan las investigaciones judiciales y el duelo en Australia, la masacre de Bondi Beach vuelve a encender las alarmas a nivel global sobre el avance del odio, el antisemitismo y el terrorismo, incluso en países históricamente asociados a políticas estrictas de control de armas.
