La Vigilia de Río Grande cumple 31 años como símbolo de memoria colectiva
La tradicional Vigilia de Río Grande cumple 31 años consolidada como uno de los principales homenajes a los caídos en la Guerra de Malvinas y como un símbolo de memoria colectiva a nivel nacional.

Lo que comenzó como un encuentro austero, con una fogata en la costanera en inmediaciones del BIM N°5, fue creciendo con el paso de los años hasta transformarse en una convocatoria masiva que reúne a vecinos, instituciones, familias y jóvenes de todo el país.
El excombatiente Aguirre recordó aquellos primeros encuentros: “Nos juntábamos, éramos pocos, pero cada año se sumaban más personas”. En ese sentido, destacó el acompañamiento constante de la comunidad: “El pueblo de Río Grande nos abrazó desde el primer día”.
Con el tiempo, la Vigilia se consolidó como un espacio no solo de homenaje, sino también de reflexión y transmisión de la historia. La participación de nuevas generaciones fue clave en ese proceso. “Empezó a llegar gente joven que sentía la causa como propia”, señaló.
Entre sus recuerdos, Aguirre compartió una experiencia que refleja el impacto del homenaje: “Un niño se me acercó y me dijo ‘gracias por lo que hiciste’. Ahí entendí que todo esto tiene sentido”, expresó.
En esa línea, remarcó la importancia de la juventud en la continuidad de la memoria: “No se trata solo de recordar, sino de enseñar lo que significó Malvinas”.
A lo largo de más de tres décadas, la Vigilia logró consolidarse como una cita obligada cada 1° de abril, formando parte de la identidad de Río Grande y reafirmando el compromiso colectivo con la causa.
“Mientras haya alguien que recuerde, la Vigilia seguirá viva”, afirmó el excombatiente, quien además subrayó que Malvinas “es una causa de todos los argentinos”.
