¿Incendio o tragedia anunciada? Chubut enfrenta un verano con festejos suspendidos y pérdidas irreparables
El comienzo de enero de 2026 encontró a Puerto Patriada envuelta en humo y desconcierto. A las primeras columnas de fuego detectadas el lunes por la tarde le siguieron horas de tensión, evacuaciones preventivas y un saldo que ya resulta difícil de dimensionar: viviendas arrasadas, animales muertos y actividades turísticas y festivas puestas en duda.

19:00 — Brigadistas y vecinos advirtieron un nuevo foco en cercanías del ejido urbano. El viento cordillerano aceleró el avance de las llamas sobre los médanos y el bosque nativo.
20:15 — El municipio de El Hoyo dispuso la evacuación de familias de los sectores más expuestos. Bomberos, Defensa Civil y fuerzas de seguridad iniciaron el traslado hacia zonas seguras.
22:30 — El fuego ya había consumido numerosas casas, vehículos rurales y corrales, mientras se reforzaban los anillos de contención con apoyo provincial y nacional.
El intendente César Salamín aseguró que la evacuación se desarrolló “de manera ordenada” y que participaron del operativo más de 700 personas y centenares de vehículos, una movilización inédita para una comunidad acostumbrada a convivir con alertas ígneas cada verano.
Voces desde la línea de fuego
Francisco Ríos, responsable del camping Punto Patriada, relató que el incendio avanzó hasta zonas muy cercanas a su predio. “Sea intencional o accidente, te llena de impotencia”, describió, reflejando un sentimiento extendido entre pobladores y trabajadores del turismo.
El testimonio más crudo llegó de Rocío Brizuela, quien debió abandonar su vivienda para proteger a su madre de 67 años, con discapacidad visual y tratamiento oncológico. En la huida perdió dos caballos calcinados y aún busca a un perro que no aparece. “Lo estoy llamando con la esperanza de que vuelva”, contó entre lágrimas.
Epuyén y Epuyén, otro frente crítico
Paralelamente, en la localidad de Epuyén las llamas ya consumieron 200 hectáreas de bosques nativos, comprometiendo reservas naturales y fauna autóctona. Nación envió refuerzos de manejo del fuego y se intensifican las investigaciones para determinar si los focos fueron provocados.
Fiestas que deberán esperar
El impacto del incendio obligó a replantear la agenda regional. Salamín confirmó que la Fiesta Nacional de la Fruta Fina, prevista del 9 al 11 de enero, será postergada hasta que la situación esté controlada. La decisión golpea al sector emprendedor y a la temporada turística que recién comenzaba.
Chubut vuelve a mostrar el rostro más frágil de la Patagonia: un territorio donde el fuego cambia el paisaje en minutos y deja heridas que duran años. Mientras los brigadistas siguen trabajando, los vecinos intentan rescatar lo poco que quedó en pie y reconstruir una historia que, otra vez, quedó bajo las cenizas.
