Guía para padres: cómo preparar la llegada de los Reyes Magos y crear una noche verdaderamente mágica
La noche del 5 de enero es una oportunidad única para fortalecer la ilusión, compartir tiempo en familia y transmitir valores que perduran. Más allá de los regalos, la llegada de los Reyes Magos es un ritual cargado de sentido, que se construye con pequeños gestos y mucha presencia adulta. Esta guía propone claves simples para acompañar a los chicos y vivir la experiencia de manera consciente y amorosa.

- Contar la historia y dar contexto
Antes de la noche, es importante explicar quiénes fueron Melchor, Gaspar y Baltasar y por qué se los recuerda. Adaptar el relato a la edad de los niños ayuda a que comprendan el significado de la Epifanía y conecta la celebración con valores como la solidaridad, la búsqueda y la esperanza. - La carta: un momento para expresar deseos y gratitud
Invitar a los chicos a escribir o dibujar su carta es una instancia clave. No se trata solo de pedir, sino también de agradecer y pensar en los demás. Los adultos pueden acompañar con preguntas que ayuden a reflexionar y a elegir con conciencia. - Preparar los zapatos y el espacio
Limpiar y colocar los zapatos en un lugar visible simboliza la espera. Elegir juntos dónde dejarlos —junto a la puerta, una ventana o el árbol— refuerza la idea de ritual compartido y anticipación. - Los gestos simbólicos que construyen magia
Dejar agua y algo de comida para los Reyes, y un recipiente para los camellos, enseña hospitalidad y cuidado del otro. Son acciones simples que los chicos recuerdan durante años. - Crear el clima de la noche
Bajar las luces, hablar en tono suave y proponer ir a dormir temprano ayuda a construir un ambiente especial. El misterio y la calma son parte fundamental de la experiencia. - El despertar: celebrar sin apuros
A la mañana siguiente, acompañar el descubrimiento de los regalos con presencia y tiempo. Compartir la tradicional rosca de Reyes y conversar sobre lo vivido refuerza el valor del encuentro. - Más allá de los regalos
El rol de los padres es sostener la ilusión sin excesos. La verdadera magia está en el ritual, en la palabra compartida y en la transmisión de valores que hacen de esta noche un recuerdo imborrable.
Preparar la llegada de los Reyes Magos es, en definitiva, regalar tiempo, atención y sentido. Una tradición sencilla que, bien acompañada, deja huellas profundas en la infancia y fortalece los lazos familiares.
