FABRISUR obtiene habilitación para seguir en el subrégimen industrial
La empresa textil FABRISUR, que opera en Río Grande, recibió la confirmación de su inclusión en la prórroga del subrégimen de promoción industrial. La noticia fue comunicada por el Gobierno nacional, asegurando la continuidad de sus actividades bajo este marco de beneficios fiscales.
Rodrigo Cárcamo, secretario general de SETIA Tierra del Fuego, explicó que durante la jornada surgieron rumores sobre la situación de la firma, lo que llevó a realizar consultas con funcionarios provinciales. “Fuimos verificando la información hasta que finalmente nos confirmaron que FABRISUR quedó incorporada al decreto de extensión del subrégimen, al igual que las empresas que ya habían sido incluidas previamente”, sostuvo el dirigente.
A pesar de esta habilitación, aún no se ha emitido el decreto o resolución oficial, aunque se espera que en los próximos días haya mayores certezas sobre la documentación formal.
Situación de la empresa y su estrategia productiva
Durante los últimos meses, FABRISUR continuó operando para cumplir con los compromisos asumidos con clientes del continente, pero, en paralelo, había comenzado a trasladar parte de su maquinaria y producción a la provincia de San Luis. Este movimiento respondía a la incertidumbre generada por la demora en la confirmación de su inclusión en el régimen industrial de Tierra del Fuego.
En cuanto a las otras empresas textiles que fueron observadas por Nación, Cárcamo detalló que Hilandería Río Grande permanece cerrada y sin actividad, mientras que Barpla, AUSTRALTEX y Sueño Fueguino recurrieron a la vía judicial y aún aguardan una definición de la Justicia sobre su situación. FABRISUR, en cambio, optó por continuar el proceso administrativo, confiando en que existían argumentos suficientes para revertir la decisión inicial del Ministerio de Industria de Nación.
Un panorama aún desafiante
Si bien la habilitación dentro del subrégimen representa un alivio para la empresa, el contexto económico sigue siendo complejo. Cárcamo advirtió que la crisis del sector textil no se limita a la cuestión impositiva, sino que también está marcada por la caída del consumo y el ingreso masivo de productos importados. “Ahora habrá que ver cuál será la postura de la empresa frente a este nuevo escenario, porque tener la habilitación no significa que la situación general mejore automáticamente”, señaló.
Las demás empresas que aún aguardan una resolución judicial siguen a la expectativa de un fallo que les permita continuar con sus operaciones en la provincia.
