Enamorarse después de los 60: señales de alerta para evitar decisiones apresuradas
Especialistas advierten que las relaciones en la madurez pueden ser positivas, pero recomiendan prestar atención a determinadas señales para no tomar decisiones que luego resulten perjudiciales en lo emocional o patrimonial.

El amor en etapas avanzadas de la vida puede ser una experiencia enriquecedora, aunque también implica desafíos particulares. Especialistas en bienestar emocional coinciden en que, después de los 60 años, es importante avanzar con cautela y analizar el contexto personal antes de asumir compromisos importantes.
Según advierten, factores como la soledad, el duelo por relaciones anteriores o el deseo de compañía pueden influir en decisiones impulsivas. Por ese motivo, recomiendan identificar ciertas señales de alerta que pueden aparecer en relaciones recientes y que conviene no minimizar.
Entre los principales indicadores a tener en cuenta se encuentran los intentos de aislar a la persona de su entorno cercano, los conflictos recurrentes con familiares o hijos, y la presión para tomar decisiones económicas o patrimoniales en etapas tempranas de la relación. También se menciona como alerta la falta de transparencia respecto a problemas de salud, adicciones o dificultades emocionales.
Otro aspecto señalado es la calidad de la comunicación, ya que la dificultad para dialogar o resolver desacuerdos menores suele anticipar conflictos más profundos a futuro.
Los especialistas recomiendan tomarse el tiempo necesario para conocer a la otra persona antes de realizar cambios significativos, como convivir, unificar finanzas o modificar disposiciones legales. Mantener vínculos sociales activos y una vida personal independiente también aparece como un factor clave.
En ese sentido, remarcan que el objetivo no es desalentar nuevas relaciones, sino promover vínculos basados en decisiones conscientes, respeto mutuo y equilibrio emocional, para que el amor en la madurez sea una experiencia saludable y satisfactoria.
