El Gobierno redefine los subsidios de luz y gas y anticipa aumentos graduales en 2026
A partir de enero, el Gobierno nacional pondrá en marcha un nuevo modelo de asistencia energética que modificará por completo la forma en que se aplican los subsidios a la electricidad, el gas natural, el gas envasado (GLP) y el gas propano por redes. La medida, formalizada este viernes mediante una convocatoria a audiencia pública, supone la eliminación del esquema de segmentación actual y la creación de solo dos grupos: usuarios subsidiados y usuarios sin subsidio.
La Secretaría de Energía prevé que la transición será progresiva y que los impactos sobre la mayoría de los hogares recién comenzarán a sentirse a lo largo de 2026, cuando las boletas reflejen incrementos por la reducción de bonificaciones. De acuerdo con estimaciones oficiales, la reestructuración generaría un ahorro fiscal cercano a los 1.000 millones de dólares.
El Ministerio de Economía busca que la ayuda llegue únicamente a los hogares que lo requieran y en los períodos de consumos más intensos. Por eso, el beneficio no se mantendrá durante todo el año, sino que se aplicará únicamente en momentos de mayor demanda energética: invierno y verano para electricidad, y entre abril y septiembre para el gas natural.
El criterio principal para definir quiénes accederán al subsidio será el nivel de ingresos familiares. Podrán recibir asistencia aquellos hogares cuyos ingresos totales no superen las tres canastas básicas totales (CBT) tipo 2, que actualmente rondan los $3,64 millones mensuales. A este condicionamiento se suman las restricciones ya conocidas: no poseer más de una propiedad, ni vehículos nuevos, ni bienes suntuarios, ni haber comprado divisas recientemente.
Las personas inscriptas en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) serán trasladadas automáticamente al nuevo sistema, aunque podrán actualizar sus datos. Quienes utilicen garrafas o gas propano por redes deberán anotarse en la plataforma oficial para mantener la ayuda estatal. En estos casos, el aporte será un subsidio directo enviado mediante billeteras virtuales, que reemplazará a los esquemas previos como el Programa Hogar.
Actualmente, la asistencia estatal se aplica como un descuento sobre el precio de la energía. Con el nuevo régimen, los usuarios beneficiados en electricidad recibirán una bonificación del 50% sobre un bloque limitado de consumo: 300 kWh mensuales en meses de alta demanda y 150 kWh en temporadas templadas. En el caso del gas, el Estado también cubrirá la mitad del precio entre abril y septiembre, ajustando el volumen subsidiado según la región del país.
Hoy, el 55% del costo total de la energía es cubierto por los usuarios. Para 2026, esa proporción se elevará al 76% en electricidad y al 79% en gas, según proyectó el Gobierno. Aun así, en los meses más fríos o de mayor uso eléctrico, gran parte de los hogares mantendría facturas por debajo de los valores promedio actuales: la Secretaría de Energía estima que el 35% pagará menos de $22.000 en electricidad y que más de la mitad de los usuarios de gas mantendrá boletas inferiores a $14.000 durante el invierno.
El Gobierno sostiene que el nuevo esquema permitirá darle mayor previsibilidad al gasto público, mejorar la focalización del beneficio y acompañar el proceso de recomposición fiscal previsto para 2026.
