El consumo volvió a caer en la Argentina: supermercados, mayoristas y shoppings muestran retrocesos simultáneos
Los últimos datos difundidos por el INDEC confirman que el consumo interno sigue en baja. Las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y centros comerciales registraron nuevas caídas interanuales, profundizando un escenario de retracción que ya acumula varios meses consecutivos. El impacto golpea especialmente a los hogares en rubros esenciales como alimentos y artículos básicos.
Supermercados: menos volumen vendido pese a la suba de precios
En septiembre, las ventas de los supermercados —medidas a precios constantes— cayeron 0,8% interanual, mientras que respecto de agosto retrocedieron 0,2%. La facturación total, impulsada por aumentos de precios, alcanzó $1.962.362.995, un 23,8% más que un año atrás.
El ticket promedio fue de $30.099, lo que representa un incremento del 31,2% frente a 2024.
Los rubros con mayores subas interanuales fueron:
- Indumentaria, calzado y textiles para el hogar: +53,4%
- Carnes: +45,2%
- Alimentos preparados y rotisería: +35,2%
- Otros productos: +34,8%
Las modalidades de pago muestran una fuerte dependencia del financiamiento:
- Tarjeta de crédito: 44,1%
- Tarjeta de débito: 26,4%
- Efectivo: 16,2%
- Otros medios: 13,3%
Shoppings: caída del 3,4% y menor flujo de visitantes
Los centros comerciales también reflejan un descenso en el consumo. En septiembre, las ventas retrocedieron 3,4% interanual, señalando un menor movimiento en compras recreativas y bienes no esenciales.
A precios corrientes, la facturación ascendió a $486.913.888, un aumento del 18,9%, nuevamente influido por la inflación.
Los rubros más dinámicos fueron:
- Indumentaria, calzado y marroquinería: +35,3%
- Patio de comidas y kioscos: +17,8%
- Ropa y accesorios deportivos: +13,6%
- Electrónica y computación: +10,3%
Autoservicios mayoristas: la caída más fuerte del sector
El segmento de autoservicios mayoristas —clave para abastecer almacenes y compras al por mayor— registró la baja más pronunciada:
- 13,1% interanual
- 5,2% versus agosto
En lo que va del año, el sector acumula una contracción del 7,4% frente al mismo período de 2024.
A precios corrientes, la facturación fue de $287.852.667 (+7,9%), con un ticket promedio de $36.959 (+11,5%).
Los rubros que más aumentaron fueron:
- Carnes: +29,9%
- Panadería: +15,6%
- Bebidas: +13,3%
- Almacén: +12,4%
En la modalidad de pago, hay un cambio notable:
- Otros medios: 32,9%
- Tarjeta de crédito: 28,3%
- Efectivo: 22,7%
- Tarjeta de débito: 16,2%
Un consumo que no se recupera
Los tres canales de venta coinciden en la misma tendencia: el consumo real continúa en retroceso, más allá de los niveles de facturación afectados por la inflación. Las familias recortan gastos, evitan compras no esenciales y financian cada vez más sus transacciones.
Con los precios de los alimentos aún en alza y un mercado interno debilitado, la economía argentina atraviesa uno de los períodos de menor dinamismo de los últimos años, sin señales firmes de recuperación.
