Diciembre 2025: los alimentos volvieron a liderar las subas y siete productos explicaron gran parte del aumento
La inflación de diciembre de 2025 fue del 2,8% y cerró el año con una variación acumulada del 31,5%, el nivel más bajo desde 2017, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Sin embargo, el último mes del año volvió a mostrar una presión significativa de los alimentos, que se consolidaron como el principal factor de incidencia sobre el índice general.

Por sexto mes consecutivo, la inflación no logró desacelerarse y diciembre ratificó una tendencia ya observada en el segundo semestre: los precios de los alimentos y bebidas crecieron por encima del promedio general. En el mes, este rubro aumentó alrededor del 3,1% y fue el que más empujó el resultado final del IPC, en un contexto marcado por el mayor consumo estacional de las fiestas.
El impacto también se reflejó en el costo de las canastas básicas. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 4,1% en diciembre, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) también avanzó 4,1%, acelerándose respecto de noviembre. De este modo, una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.308.713 para no caer por debajo de la línea de pobreza y $589.510 para no ser considerada indigente. En términos individuales, la CBA se ubicó en $190.780 por persona y la CBT en $423.532 durante el último mes del año.
Dentro del IPC, además de Alimentos y bebidas no alcohólicas, se destacaron subas en Transporte (4%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%) y Comunicación (3,3%), rubros que también aportaron presión al índice general.
Al analizar el comportamiento de los precios a nivel de productos, el relevamiento del INDEC para el Gran Buenos Aires mostró fuertes incrementos concentrados principalmente en frutas y cortes de carne. El limón encabezó las subas con un aumento del 31,2%, seguido por la manzana deliciosa (+16,4%) y el asado (+13,5%). También registraron alzas significativas el cuadril (+10,4%), la nalga (+9,9%), la naranja (+9,7%) y el zapallo anco (+9,4%). A estos se sumaron incrementos en la carne picada común (+7,6%), el pan de mesa (+6,3%) y las hamburguesas congeladas (+4,6%).
En contraste, diciembre también mostró bajas relevantes, especialmente en el segmento de verduras. El tomate redondo cayó 33,7%, mientras que la cebolla (-3%), la papa (-1,1%) y algunos productos elaborados como el jamón cocido (-2,5%), la manteca (-0,6%) y el queso sardo (-0,1%) registraron descensos más moderados.
El cierre de 2025 confirma así un escenario de inflación anual sensiblemente menor al de los años previos, pero con una dinámica mensual que sigue mostrando rigidez, en particular en los alimentos. La evolución de este rubro continúa siendo clave tanto para la medición del IPC como para el poder adquisitivo de los hogares, especialmente de los sectores de menores ingresos.
