Cuando se apagan las luces de Navidad: los ritos para guardar el pesebre y el arbolito alrededor del mundo.
Con el final de las celebraciones navideñas, millones de familias en distintos países del mundo repiten un gesto cargado de simbolismo: guardar el pesebre y el arbolito. Lejos de ser una tarea doméstica más, este momento conserva tradiciones, creencias y rituales que varían según la cultura y la historia de cada lugar.

En España y gran parte de Italia, el pesebre se guarda después del 6 de enero, Día de Reyes, una fecha clave que representa la despedida oficial de la Navidad. En muchas casas, las figuras se envuelven cuidadosamente mientras se agradece el año vivido y se piden deseos para el que comienza.
En México, Colombia y otros países de América Latina, el pesebre suele permanecer armado hasta el 2 de febrero, Día de la Candelaria. Ese día, además de guardar las figuras, es tradición compartir una comida familiar, reforzando el sentido comunitario de la celebración.
El arbolito también tiene sus propios rituales. En Alemania y Austria, se acostumbra retirarlo a comienzos de enero, conservando algunas ramas como símbolo de protección y buena fortuna. En Estados Unidos y Canadá, muchas familias esperan el fin de la primera semana del año, mientras que otras lo hacen tras la llegada de los Reyes Magos.
En países nórdicos como Suecia y Noruega, el cierre de la Navidad se vive con celebraciones especiales llamadas “fiestas de despedida del árbol”, donde niños y adultos participan antes de guardarlo definitivamente.
Así, desde Europa hasta América, cada país encuentra su manera de decir adiós a la Navidad, manteniendo vivos ritos que combinan fe, memoria y esperanza, y que se repiten año tras año como un puente entre lo que termina y lo que está por comenzar.
