Cómo cuidar las plantas cuando te vas de vacaciones: consejos prácticos para que no se marchiten
Dejar las plantas solas durante varios días puede ser un problema si no se toman algunos cuidados básicos. Especialistas en jardinería comparten estrategias para mantenerlas saludables mientras estás fuera.

Con la llegada de las vacaciones de verano, muchos se preguntan cómo mantener sus plantas en buen estado durante su ausencia. Aunque cada especie tiene necesidades particulares, hay una serie de prácticas sencillas que pueden marcar la diferencia para evitar que se deshidraten o sufran estrés por falta de luz o agua.
Una de las recomendaciones más extendidas es regar en profundidad antes de irte, asegurando que la tierra esté bien húmeda. Esto ayuda a que las plantas dispongan de un “depósito” de agua que tarden más en agotar. Sin embargo, es importante evitar el riego excesivo, ya que también puede provocar pudrición de raíces.
Otra estrategia es agrupas las plantas según sus necesidades de agua. Colocarlas juntas crea un microambiente con mayor humedad, lo que beneficia a especies sensibles a la sequedad. Para plantas en macetas, también funciona ubicar recipientes con agua cerca, de modo que la evaporación ayude a mantener el ambiente húmedo.
Para estadías más largas, una opción útil es usar sistemas de riego por goteo casero, como botellas invertidas que liberan agua de forma lenta, o colocar las macetas sobre bandejas con agua y piedras para que absorban humedad por capilaridad.
Quienes tienen acceso a luz natural directa deben considerar mover las plantas a lugares con luz indirecta antes de viajar, reduciendo así el estrés lumínico y la evaporación excesiva. También conviene protegerlas del calor intenso o corrientes de aire, que pueden acelerar la pérdida de agua.
Antes de irte, revisar el estado general de las plantas —limpiar hojas secas o enfermas, podar brotes que demandan mucha energía y verificar que no haya plagas— contribuye a que lleguen en mejores condiciones al regreso.
Con estas simples medidas, jardineros y aficionados pueden reducir la ansiedad por dejar sus plantas solas y asegurarse de que al volver las encuentren tan saludables como las dejaron.
