“Cada día de clases perdido afecta a los hijos de los trabajadores”
En el marco del paro general convocado para este jueves 10 de abril, el secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) en la provincia, Juan Ernesto Carrizo, expresó su postura sobre la forma en que se desarrollan actualmente las luchas gremiales y su impacto en la comunidad educativa.
“En los últimos tiempos se ha instalado una lógica que reduce la lucha sindical a una competencia: quién convoca más paros, quién corta más calles o realiza medidas más extremas. Desde AMET rechazamos esa visión simplista y estéril”, planteó Carrizo a través de un comunicado difundido por redes sociales.
Para el dirigente, la verdadera defensa de los derechos docentes no se mide por la cantidad de días sin clases, sino por la construcción de “estrategias firmes, responsables y sostenidas, que logren resultados concretos”.
En esa línea, cuestionó que muchas decisiones adoptadas en el pasado desde una lógica meramente confrontativa no lograron revertir la precarización de las condiciones laborales. “Seguimos con salarios insuficientes, escuelas deterioradas y un gobierno provincial que no asume su responsabilidad”, advirtió.
Carrizo también remarcó que “la calle ya fue ganada muchas veces, pero lo que falta es que esas acciones tengan un verdadero efecto”. Y agregó: “No se trata de insistir en la forma, sino de generar impacto real en la mejora de nuestras condiciones”.
El titular de AMET subrayó que el sindicato eligió “sostener sus reclamos dentro del marco legal, cuidando la legitimidad del reclamo y el vínculo con la comunidad”. Además, defendió la idea de luchar desde las aulas, con los estudiantes presentes y las escuelas abiertas. “Esa también es una forma de dar la pelea, quizá menos visible, pero profundamente comprometida”, afirmó.
Carrizo fue tajante al recordar que “cada día de clases perdido afecta principalmente a los hijos de los trabajadores, profundiza desigualdades y limita oportunidades”. Por eso, llamó a que la sociedad en su conjunto se involucre: “Madres, padres, estudiantes, equipos directivos. Todos debemos participar para garantizar que los chicos estén en el aula y que las condiciones mejoren”.
Por último, sostuvo que la medida de fuerza del 10 de abril “es legítima y necesaria”, pero que el compromiso de AMET es con los trabajadores, los estudiantes y la educación pública. “Vamos a seguir alzando la voz con firmeza y responsabilidad, para visibilizar lo que muchos intentan ocultar”, cerró.
