ATE Río Grande advierte sobre el deterioro salarial y refuerza la asistencia a trabajadores estatales
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Río Grande atraviesa un intenso trabajo de contención social frente al creciente impacto de la crisis económica en el sector público. Según informó su secretario general, Felipe Concha, más de seiscientos afiliados reciben actualmente algún tipo de ayuda social por parte del sindicato ante la pérdida sostenida del poder adquisitivo.
El dirigente señaló que la situación de los empleados estatales en la provincia es particularmente delicada debido al alto costo de vida. En ese contexto, remarcó que los salarios quedaron muy por detrás de la inflación y calificó los ingresos actuales como insuficientes para cubrir las necesidades básicas. “Los aumentos obtenidos en paritarias fueron mínimos y no alcanzan para compensar la suba constante de precios”, expresó.
Concha comparó además la realidad fueguina con la de otras regiones del país y sostuvo que, aunque la provincia es relativamente joven, hoy enfrenta serias dificultades económicas. Advirtió que, si este escenario se replica en Tierra del Fuego, la situación en las provincias del norte debe ser aún más crítica.
Respecto al balance del año, el titular de ATE Río Grande manifestó su preocupación por el resultado de las negociaciones salariales y afirmó que 2025 deja un “sabor amargo” para los trabajadores estatales. Según indicó, el retroceso del salario frente al avance del costo de la canasta familiar genera un panorama complejo de cara al próximo año.
El sindicalista también puso el foco en el endeudamiento creciente de los empleados públicos, quienes recurren a tarjetas de crédito, préstamos bancarios y otras herramientas financieras para sostenerse. En ese marco, destacó el rol del gremio en la asistencia directa, colaborando con el pago de servicios esenciales como gas y electricidad.
Finalmente, Concha adelantó que uno de los principales desafíos para el próximo año será la recuperación del salario real. “Con los ingresos actuales es imposible sostener una familia, más aún con alquileres, combustibles y alimentos que aumentan de manera permanente”, concluyó, subrayando la necesidad de redoblar esfuerzos en la defensa de los derechos de los trabajadores estatales.
